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Parroquía María Auxiliadora

Esta parroquia, inaugurada el 20 de junio de 1967, se construyó como fruto de la fuerte devoción suscitada en Bollullos hacia María Auxiliadora. El edificio, obra del arquitecto D. Jesús Gómez Millán, es de una sola nave con paramentos de ladrillo visto y testero frontal cóncavo, en ángulo obtuso. El perfil de la cubierta adopta la forma de dientes de sierra. Está precedida de un atrio, que comunica a la izquierda con la sacristía y por la derecha con el despacho parroquial.

Preside el presbiterio un Cristo Crucificado (1’95 m.), Cristo del Amor, realizado por D. José Lemus García en 1967. A la derecha se puede observar una imagen de San José con el Niño, obra de serie; y en el centro, la imagen de la titular de la parroquia, María Auxiliadora (1’68 m.), de Joaquín Moreno Barb. En el costado del Evangelio hay un interesante Vía Crucis firmado por J. Lemus y labrado en 1967 en piedra artificial blanca. En el costado epistolar hay un lienzo de la Virgen de las Mercedes, de Fernando Carrasco Ferreira.

Iglesia de Santiago Apóstol

La Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol es, sin duda, el edificio religioso más representativo y querido por los vecinos de Bollullos Par del Condado. Declarada Bien de Interés Cultural (BIC) en el año 2007, esta iglesia es un auténtico testigo de la historia del municipio, ya que sus orígenes se remontan al siglo XIV. Existen documentos que ya hacen referencia a su existencia en el año 1361, lo que da muestra de su antigüedad y relevancia histórica.

El actual templo fue edificado durante la Baja Edad Media y, desde entonces, ha sufrido numerosas transformaciones y mejoras que han contribuido a su valor arquitectónico y patrimonial. Posee una planta de tres naves, separadas por arcos y columnas, con techumbres de madera en su parte central y una capilla mayor abovedada, que destaca por su belleza y solemnidad.

Durante el siglo XVIII, y tras los graves daños sufridos por el terremoto de Lisboa de 1755, la iglesia fue objeto de una importante restauración dirigida por el arquitecto Antonio Matías de Figueroa, una figura destacada del barroco andaluz. Gracias a su intervención, el templo adquirió su imagen actual, en la que se fusionan elementos del arte mudéjar con los del llamado “barroco triunfal”, típico de la arquitectura andaluza de la época.

Uno de los elementos más singulares del edificio es su torre, compuesta por un cuerpo principal (caña), cuerpo de campanas y chapitel. El fuste presenta un ritmo ascendente muy característico, remarcado por paneles y salientes en forma de pilastras. En su parte central se abren tres pequeños vanos y, más arriba, un balcón con antepecho de hierro forjado, que añade un toque elegante y señorial.

La torre alberga cuatro campanas, cada una con su nombre y fecha de fundición, que narran parte de la historia del pueblo.

Cruces de Mayo de Bollullos Par del Condado

A lo largo del tiempo, las Cruces de Mayo han evolucionado hasta convertirse en una manifestación viva del sentimiento bollullero. No se trata únicamente de actos religiosos, sino también de un reflejo del alma del pueblo, donde los barrios se implican activamente decorando calles, engalanando las cruces con flores, organizando procesiones y celebrando convivencias que fortalecen los lazos comunitarios.

En Bollullos existen cuatro Cruces reconocidas, con hermandades o asociaciones que velan por su conservación, culto y salida procesional: Santa Cruz de la Calle Santa Ana, Santa Cruz de la Calle Niebla, Santa Cruz de Montañina y Santa Cruz de la Calle de las Mercedes. Esta última no procesiona actualmente pero sigue celebrándose con actividades religiosas y culturales, manteniendo viva su esencia.

Velás de San Antonio y San Juan

Las velás de San Antonio y San Juan son fiestas en torno a azulejos, venerados desde antiguo por el pueblo.

El azulejo de San Antonio es un retablo cerámico, de autor desconocido, que representa a San Antonio de Padua sosteniendo al Niño Jesús coronado. Está enmarcado por pilastras y una cornisa de mármol rosa, y coronado por una lápida de mármol con una inscripción latina alusiva al origen del monumento. La devoción al azulejo de San Antonio es una de las más arraigadas en Bollullos, siendo objeto de veneración diaria por parte de vecinos y visitantes. Cada 13 de junio, en su honor, se celebra la tradicional Velá de San Antonio, una festividad con más de 250 años de antigüedad. En 2024, con motivo de este aniversario, el Ayuntamiento concedió la medalla de oro de la ciudad a la Asociación Privada de Fieles de San Antonio.

Por su parte, el azulejo de San Juan fue declarado Bien de Interés Cultural en 1982. La imagen representa a San Juan Evangelista y está enmarcada en un conjunto arquitectónico de ladrillo visto. Este azulejo es el epicentro de la Velá de San Juan, una festividad que se celebra el 24 junio y que incluye actividades como la quema de figuras satíricas elaboradas por los vecinos, conocidas como «juanillos».

No han sobrevivido al paso del tiempo las velás de Santa Ana y Santiago (25 a 27 de julio) y la de San Miguel (29 de septiembre).

Día de San Sebastián

El 20 de enero de cada año se celebra la fiesta del día de San Sebastián, también conocido como el “día de los chorizos”. Durante ese día, los vecinos se dirigen al Parque Natural de San Sebastián, una dehesa boyal que acoge a miles de personas. Allí se pasa el día con familiares y amigos degustando comida traída de casa. No faltan los morcones, los chorizos, ni los panes o “roscas” de San Sebastián.

Desde los años 20, este día se canta una canción que hace alusión al Día de San Sebastián de Bollullos. Se trata de una copla de Carnaval cuyo autor fue José Acosta “Acostita”, famoso y afamado comparsista de la época, y que fuera alcalde del municipio. Su letra es la siguiente:

“El día de San Sebastián nos fuimos al campo, a comer los chorizos de tó los años. Yo conozco una niña, verás, verás, que se fue pa su casa jarta ‘e llorar. Y le dijo a su madre de esta manera: Mamá quiero un chorizo de cuarta y media. y la madre le dijo: Lo tengo aquí, pero no tiene guita y ese es pa mi”.

El Parque Natural “San Sebastián” es una dehesa boyal que se encuentra a las afueras del municipio y que se caracteriza por un inmenso alcornocal protegido a nivel medioambiental.

Es un entorno bucólico donde se desarrollan diversas actividades y el famoso “Día de los Chorizos” o “Día de San Sebastián”, una jornada de convivencia coincidente con la onomástica del Santo que lleva su nombre.

Tratándose de una fiesta de posible origen religioso según las últimas pesquisas de varios historiadores e investigadores locales, durante el siglo XX se seculariza y adopta la imagen que tiene en el presente: un día de reuniones familiares y vecinales en el que se degustan los productos típicos de la matanza porcina (siendo el principal el “chorizo de guita”, convertido en eslogan de la fiesta), los últimos vinos de la cosecha y las famosas “naranjas del país”.

Respecto a su historia, podemos destacar que durante el siglo XX, quien fuera alcalde de Bollullos hasta 1945, D. Manuel Pérez García, inició una lucha socio-popular para pasar a propiedad pública la dehesa, antes perteneciente a la familia de los Isern Coto. La campaña surgió como reacción a la pérdida continua de alcornoques debida a la plantación de eucaliptos, una especie invasora. En 1980 se inició la causa a través de la “Asociación Parque Natural de San Sebastián”, consiguiendo en 1983 la adquisición de 18 hectáreas y en 1984 la incorporación de otras dos para la construcción de su actual parque infantil. Finalmente, en 1989, el terreno se cedió al municipio, pasando a ser propiedad pública.

Semana Santa de Bollullos Par del Condado

La Semana Santa de Bollullos Par del Condado es una manifestación de fe, arte y tradición profundamente arraigada en el corazón de su gente. Durante estos días, el municipio se transforma en un escenario de recogimiento y solemnidad, en la que cada jornada tiene su propia identidad y emociones. Las hermandades y cofradías, con siglos de historia, recorren las calles con pasos cargados de simbolismo, seguidos por fieles y curiosos que se suman a este acontecimiento religioso-cultural. 

 

La Semana Santa comienza el Domingo de Ramos con la procesión de la Hermandad de la Sagrada Entrada de Jesús en Jerusalén, conocida popularmente como «La Borriquita», acompañada por niños vestidos de nazareno.

 

El Lunes Santo procesiona la Hermandad de Nuestro Padre Jesús en su Prendimiento y María Santísima de la Amargura, recorriendo la parte alta del municipio.

 

El Martes Santo es el turno de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Cautivo y Nuestra Señora de la Victoria, destacando por su recogimiento y silencio.

 

El Miércoles Santo procesiona la Hermandad del Santísimo Cristo Atado a la Columna y Nuestra Señora de la Misericordia.

 

La Hermandad del Santísimo Cristo de la Vera Cruz y Nuestra Señora de la Esperanza realiza el Jueves Santo su estación de penitencia.

En la madrugada, la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima del Pasmo recorre las calles en una de las procesiones más emblemáticas.

 

Culmina la Semana Santa el Domingo de Resurrección con la procesión de la Hermandad del Santo Entierro de Cristo, Santa Cruz en el Monte Calvario y Soledad de María Santísima en sus Dolores y Alegrías de Nuestra Señora en la Gloriosa Resurrección del Señor. 

La Semana Santa bollullera se distingue por la participación activa de la comunidad, donde vecinos de todas las edades se involucran en la organización y desarrollo de las procesiones. Las calles se llenan de música sacra interpretada por bandas locales, y se mantienen tradiciones como el uso de túnicas de nazareno y el acompañamiento de pasos con saetas.

Quema de las Gaminotas de Bollullos Par del Condado

La Quema de las Gamonitas es una tradición ancestral que se celebra cada 7 de diciembre en Bollullos Par del Condado, en la víspera de la festividad de la Inmaculada Concepción. Con más de 160 años de antigüedad, esta festividad combina elementos religiosos y paganos, marcando el inicio de las celebraciones navideñas en la localidad.

La tradición se remonta a mediados del siglo XIX, cuando una epidemia de cólera afectó a la comarca del Condado. Según la leyenda, los vecinos encendían hogueras con plantas aromáticas, como el tomillo o el romero, para purificar el aire y ahuyentar los malos espíritus responsables de la enfermedad. Con el tiempo, estas hogueras se transformaron en la quema de gamonitas, haces elaborados con la planta Asphodelus ramosus, conocida como gamón común o «varita de San José».

En la noche del 7 de diciembre, tras la misa vespertina, los vecinos encienden candelas en las calles y plazas de Bollullos. Las gamonitas, previamente recolectadas y secadas, se utilizan como antorchas que, al arder, iluminan la localidad con un resplandor rojizo característico. Esta celebración también incluye cantos tradicionales interpretados por los campanilleros, quienes mantienen viva una tradición musical de casi cuatro siglos.

La Quema de las Gamonitas está reconocida en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, destacando su importancia como manifestación del patrimonio inmaterial de la región. Además de su valor histórico y cultural, la festividad fomenta la convivencia entre generaciones, ya que niños, jóvenes y adultos participan activamente en la preparación y desarrollo del evento.

Feria de septiembre de nuestra Señora de las Mercedes

Estas fiestas se celebran anualmente del 12 al 16 de septiembre. El día 12 es el más significativo, puesto que está dedicado a la patrona, Nuestra Señora de las Mercedes. Ese día se realiza una solemne función religiosa en la parroquia de Santiago Apóstol, seguida por la procesión de la imagen de la Virgen por las calles del municipio.

La feria se inaugura con el tradicional desfile de Gigantes y Cabezudos, conocidos localmente como «fantoches», que recorren las calles anunciando el inicio de las festividades.

La feria está estrechamente ligada a la cultura vinícola de la región. Durante los días de celebración, se llevan a cabo degustaciones de vinos locales en las casetas del recinto ferial. Además, se celebra el tradicional Concurso Comarcal de Frutos.

Ruta circular Hinojos-Almonte-Bollullos

Comience atravesando la carretera y girando hacia la izquierda por el sendero que le llevará al monte público llamado “Los Propios”, donde abundan los pinos piñoneros rodeados de matorral.

Siga en dirección a la casa forestal de Cumbre Hermosa, dentro de los montes ordenados de Almonte.

Siguiendo por el camino del Juncalejo, se comrpueba cómo cambia el paisaje, dando paso a cultivos como el olivo y los cereales. Esta tónica paisajística se mantiene hasta llegar Almonte pero, tras pasar este municipio, las vides cobran todo el protagonismo.

Paralelos al arroyo Cárcava se llega a Bollullos pero, antes de salir de este municipio, se puede realizar una parada en la bella Dehesa de San Sebastián.

Para completar esta ruta circular hasta Hinojos, el eucalipto irá ganando terreno y, como es habitual en las zonas donde abunda este árbol, deberá hacer frente a bancos de arenas generosos. El esfuerzo merecerá la pena vista la belleza de la Dehesa Garruchena, monte de alcornoques y pastos con estampas únicas.

Se volverá a entrar en “Los Propios”, donde comenzó la ruta y desde donde se accede al arroyo El Algarbo. De allí se volverá a Cubre Hermosa nuevamente para volver a Hinojos sin posibilidad alguna de pérdida.

Carnaval de Bollullos Par del Condado

Esta fiesta de origen pagano que se celebra antes de la cuaresma en Bollullos se diferencia en el carnaval de cine, en el que comparsas, chirigotas y cuartetos actúan durante cuatro días en la Casa de la Cultura; y el carnaval de calle. Este último consta de varias partes: el día de la comitiva o “día de las calles”, en que la corporación municipal va recorriendo las calles engalanadas para la ocasión con grupos callejeros y charangas; el día del niño, o Carnavalito, en el que los más pequeños también realizan un recorrido en que van disfrazados; y el día del desfile, día grande del carnaval en Bollullos, en el que una cabalgata, acompañada de las chirigotas, comparsas y grupos callejeros, recorre las calles del pueblo hasta llegar a la caseta municipal, en donde se organizan juegos y concursos.

Los orígenes de esta festividad se pierden en el tiempo, destacando de los carnavales antiguos los desarrollados durante el principio del siglo XX. De esta época destacan autores como Acostita, el Porquino, el Chamarín o el Realista. También existen dos tradiciones perdidas, como el día de la tizne o tizná o el cruce de banderas, que se celebraba en el Arenal (actual plaza de la Piña), y en el que las comparsas más importantes competían ante el público para ver cuál suscitaba mayores adhesiones. La llegada de la Guerra Civil y la posterior dictadura de Franco hizo desaparecer esta fiesta, de la que sólo quedó como reminiscencia las piñatas que se rompían el domingo anterior a Cuaresma y las coplas que se cantaban de forma semiclandestina en la festividad de San Sebastián, antesala de la fiesta, ya que es en este día cuando se “descubren” las primeras coplillas.