El 20 de enero de cada año se celebra la fiesta del día de San Sebastián, también conocido como el “día de los chorizos”. Durante ese día, los vecinos se dirigen al Parque Natural de San Sebastián, una dehesa boyal que acoge a miles de personas. Allí se pasa el día con familiares y amigos degustando comida traída de casa. No faltan los morcones, los chorizos, ni los panes o “roscas” de San Sebastián.
Desde los años 20, este día se canta una canción que hace alusión al Día de San Sebastián de Bollullos. Se trata de una copla de Carnaval cuyo autor fue José Acosta “Acostita”, famoso y afamado comparsista de la época, y que fuera alcalde del municipio. Su letra es la siguiente:
“El día de San Sebastián nos fuimos al campo, a comer los chorizos de tó los años. Yo conozco una niña, verás, verás, que se fue pa su casa jarta ‘e llorar. Y le dijo a su madre de esta manera: Mamá quiero un chorizo de cuarta y media. y la madre le dijo: Lo tengo aquí, pero no tiene guita y ese es pa mi”.
El Parque Natural “San Sebastián” es una dehesa boyal que se encuentra a las afueras del municipio y que se caracteriza por un inmenso alcornocal protegido a nivel medioambiental.
Es un entorno bucólico donde se desarrollan diversas actividades y el famoso “Día de los Chorizos” o “Día de San Sebastián”, una jornada de convivencia coincidente con la onomástica del Santo que lleva su nombre.
Tratándose de una fiesta de posible origen religioso según las últimas pesquisas de varios historiadores e investigadores locales, durante el siglo XX se seculariza y adopta la imagen que tiene en el presente: un día de reuniones familiares y vecinales en el que se degustan los productos típicos de la matanza porcina (siendo el principal el “chorizo de guita”, convertido en eslogan de la fiesta), los últimos vinos de la cosecha y las famosas “naranjas del país”.
Respecto a su historia, podemos destacar que durante el siglo XX, quien fuera alcalde de Bollullos hasta 1945, D. Manuel Pérez García, inició una lucha socio-popular para pasar a propiedad pública la dehesa, antes perteneciente a la familia de los Isern Coto. La campaña surgió como reacción a la pérdida continua de alcornoques debida a la plantación de eucaliptos, una especie invasora. En 1980 se inició la causa a través de la “Asociación Parque Natural de San Sebastián”, consiguiendo en 1983 la adquisición de 18 hectáreas y en 1984 la incorporación de otras dos para la construcción de su actual parque infantil. Finalmente, en 1989, el terreno se cedió al municipio, pasando a ser propiedad pública.