En Escacena del Campo procesionan en estación de penitencia tres hermandades que destacan por su profundo arraigo histórico y por el valor artístico de su patrimonio. Estas corporaciones realizan su salida entre el Jueves Santo y el Viernes Santo, recorriendo las calles del municipio en una manifestación pública de fe, tradición y cultura.
Por un lado, la Muy Antigua, Ilustre, Humilde y Fervorosa Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Vera Cruz, María Santísima de las Angustias en su Soledad, Santo Árbol de la Cruz y San Francisco de Asís, popularmente conocida como la Hermandad de la Vera Cruz, tiene sus orígenes vinculados a la orden franciscana y, en concreto, al antiguo convento de San Antonio de Escacena del Campo, al que se atribuye el impulso inicial para la creación de la cofradía en la localidad. Existen referencias documentales a lo largo del siglo XVIII que confirman su antigüedad. Ya en los años 1708 y 1717 se menciona la existencia de su ermita, y en 1767 se redactaron unas nuevas reglas que fueron finalmente aprobadas por el Real Consejo de Castilla en 1794.
Por otro lado, la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de los Dolores, que es fruto de la fusión de dos antiguas corporaciones. Por un lado, la del Dulce Nombre de Jesús, fundada entre 1571 y 1580 por el arzobispo Rojas y Sandoval, y reconstituida en 1629 por el arzobispo Diego de Guzmán. Por otro lado, la hermandad de Jesús Nazareno y la Virgen María del Monte Carmelo, fundada en 1637 con la aprobación del arzobispo Gaspar de Borja y Velasco, nace vinculada a la orden carmelita, gracias a la presencia del convento de carmelitas que se estableció en Escacena del Campo en 1416, tras trasladarse desde el Prado de Luna a la calle Manzanilla. Este fue el tercer convento carmelita fundado en Andalucía.
Por último, la Hermandad del Santo Entierro de Cristo y María Santísima en su Soledad que, aunque no se conoce con exactitud la fecha de su fundación, su existencia está documentada a través de diversas fuentes históricas. Se han encontrado referencias a una antigua cofradía de la Soledad y el Santo Sepulcro establecida en el convento carmelita escacenero, mencionada en distintas publicaciones de la orden del Carmen. Asimismo, los libros de visitas arzobispales de 1708 recogen la existencia de su ermita, y el catastro del Marqués de la Ensenada (1750) detalla sus propiedades y tierras. La hermandad conserva un libro de protocolo que comienza a principios del siglo XIX, del cual se extrae valiosa información sobre su historia y funcionamiento.
La Semana Santa de Escacena del Campo es, por tanto, una manifestación de profunda religiosidad popular, sustentada por siglos de historia y un rico legado artístico y documental que refleja la devoción de generaciones enteras.