Visita 360

Monumentos conmemorativos de Hinojos

La Ruta de los Monumentos Conmemorativos de Hinojos propone un recorrido por distintos espacios del municipio donde el arte público se convierte en testimonio de la historia local, la devoción religiosa, la identidad cultural y los valores compartidos por sus vecinos. Comienza en el centro urbano, en la plaza Príncipe de Asturias, donde se alza el monumento a Diego Franco Izquierdo, vecino ilustre que, con su legado de tierras y recursos económicos, contribuyó al bienestar del pueblo y cuyo gesto de generosidad sigue vivo en la memoria colectiva de Hinojos. Esta obra es de Martín Lagares.

Muy cerca, en una de las vías principales, se encuentra el Monumento a la Paz, de 2006. Esta pirámide de cuatro lados de Francisco Talavera representa el cambio de la dictadura a la democracia. La ruta continúa hasta la Calle Ntra. Sra. de la Soledad, donde se sitúa el monumento a Santa Ángela de la Cruz, inaugurado en 2011. Obra del escultor Martín Lagares, fue promovido por la Hermandad del Santo Entierro de Cristo y Nuestra Señora de la Soledad como muestra de la profunda devoción del municipio hacia esta santa sevillana.

Atravesando la Plaza de España, en la confluencia de Calle La Fuente con la Calle Manuel Rubio Díaz, nos encontramos el monumento al Sagrado Corazón de Jesús, de 2023.

Si nos dirigimos hacia El Valle, se alza el monumento en honor a la Virgen de la Esperanza, Divina Pastora de las Almas, de la hermandad de Vera+Cruz y Esperanza. El monumento, hecho con mármol crema marfil envejecido, fue  realizado por Mármoles del Nido.

El siguiente punto de interés nos lleva al cementerio municipal, donde el mismo escultor firmó en 2014 la figura del Ángel Custodio. Esta obra fue concebida como homenaje a quienes descansan en este camposanto y como símbolo de consuelo para sus familias, que encuentran en esta imagen una representación serena de la esperanza. La ruta se dirige después a la entrada del recinto ferial, donde se erige el monumento a “El Fanega”, caballo marismeño que representa el prototipo de esta raza autóctona tan vinculada a las faenas del campo y al entorno de Doñana. La escultura, de Pedro Germán Casado, ensalza la fortaleza, nobleza y resistencia de un animal que forma parte inseparable del paisaje y la cultura local.

El recorrido culmina en uno de los accesos principales de la localidad, donde se levanta el Obelisco de Hinojos, donde se representa en los bajorrelieves de la parte inferior los trabajos tradicionales y lo corona el escudo del municipio. 

La ruta, accesible y adecuada para todos los públicos, ofrece una visión cercana del patrimonio escultórico de Hinojos y una forma distinta de descubrir la esencia del pueblo a través de sus monumentos más simbólicos.

Iglesia de Santiago el Mayor

Entre los edificios más emblemáticos de Hinojos destaca la Iglesia Parroquial de Santiago el Mayor, declarada Bien de Interés Cultural por su valor arquitectónico, artístico e histórico. Es uno de los mejores ejemplos conservados del gótico mudéjar sevillano del siglo XV, y representa fielmente el estilo que caracterizaba a las iglesias andaluzas antes del terremoto de Lisboa de 1755 y de la posterior proliferación de torres campanario.

El templo presenta planta basilical de tres naves cubiertas con armadura de madera de tradición mudéjar, y su portada principal, de estilo ojival, muestra un arco apuntado y abocinado, cuya última arquivolta, tallada en piedra con motivos en punta de diamante, se combina con ladrillos bicromos que le confieren un singular valor estético.

El interior de la iglesia alberga un destacado conjunto de obras escultóricas y pictóricas que abarcan varios siglos. Entre ellas, sobresalen tallas del siglo XVI del círculo de Juan Bautista Vázquez el Viejo y Jerónimo Hernández, así como otras del siglo XVII atribuidas a escuelas vinculadas a Martínez Montañés y Pedro Roldán. También se conserva una valiosa tabla del siglo XVI que representa la «Incredulidad de Santo Tomás», pintada por Alejo Fernández. Detrás del retablo mayor, enmarcado en un arco apuntado y rehundido, se puede admirar un fresco del siglo XV que representa a Santiago el Mayor en la batalla de Clavijo, imagen titular del templo y patrón de la localidad.

Uno de los episodios históricos más relevantes vinculados a esta iglesia tuvo lugar el 24 de noviembre de 1490, cuando los Reyes Católicos pernoctaron en su interior durante su viaje hacia Palos de la Frontera, procedentes del antiguo camino de Mures, actual Villamanrique de la Condesa.

La sacristía conserva un importante conjunto de orfebrería religiosa: cálices, portapaces y una cruz parroquial de plata datada en 1641, obra de Pedro Sánchez y restaurada en 1695 por Juan Laureano de Pina. También destaca un crucifijo de bronce dorado, atribuido al círculo de Francisco de Alfaro, hacia 1585.

En la actualidad, la Iglesia Parroquial de Santiago el Mayor acoge la sede canónica de varias hermandades y agrupaciones religiosas de Hinojos: la Hermandad de Nuestra Señora del Rosario, la Hermandad Sacramental, la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío y la Agrupación de Fieles y Devotos de Santiago Apóstol, que mantienen viva la tradición y la espiritualidad de este lugar.

Ermita del Valle

La Ermita de Nuestra Señora del Valle, situada a las afueras del casco urbano de Hinojos, es uno de los templos con mayor historia y valor devocional del municipio. Ya en 1582 aparece documentada con la doble advocación de San Sebastián y Nuestra Señora del Valle. En esa misma fecha se constata que acogía la sede de la Cofradía de la Sangre de Jesucristo, conocida hoy como la Hermandad de la Vera+Cruz.

Su estructura arquitectónica responde al estilo mudéjar propio del siglo XV, con elementos que reflejan la transición hacia formas renacentistas. A lo largo de los siglos, la ermita ha sido testigo de un uso compartido entre dos hermandades: la de Nuestra Señora del Valle y la de la Vera+Cruz. Este uso común quedó formalizado el 4 de abril de 1773 mediante un acuerdo de conservación y, en la actualidad, se rige por decreto episcopal de fecha 11 de febrero de 1985.

En el altar mayor se venera a la Patrona de Hinojos, la Virgen del Valle, una imagen de candelero datada en el siglo XV, de estilo gótico, restaurada en el siglo XX por los escultores Sebastián Santos y Juan Manuel Miñarro. La talla del Niño Jesús que la acompaña es del siglo XVIII. La tradición cuenta que fue esta imagen la que veneró el rey Alfonso X el Sabio tras la reconquista de Hinojos. A los pies de la ermita pueden contemplarse dos antiguas banderas, conservadas en vitrinas, que hacen referencia a este hecho y que podrían explicar el origen del nombre del municipio, ya sea por esta leyenda o por la abundancia de la planta del hinojo en la zona. La ermita fue restaurada por el arquitecto Aurelio Gómez Millán en 1955.

Las dos capillas laterales están ocupadas por la Hermandad de la Vera+Cruz. En ellas se encuentran las imágenes titulares: el Cristo de la Vera+Cruz, una talla del siglo XVIII de influencia gaditano-genovesa, y la Virgen de la Esperanza, obra de Gabriel de Astorga fechada en 1864. Ambas imágenes se custodian en retablos realizados por el escultor Joaquín Moreno Daza en 1961. Además, pueden admirarse dos cruces procesionales de gran valor: una cruz de madera dorada de origen inmemorial y otra de plata, realizada a principios del siglo XX.

El interior del templo se adorna con pinturas del siglo XIX que contribuyen a enriquecer el patrimonio artístico y espiritual de esta ermita, que sigue siendo lugar de culto, encuentro y tradición viva para los hinojeros y hinojeras.

Ermita de la Soledad

La Ermita de Nuestra Señora de la Soledad, situada en el casco urbano de Hinojos, constituye uno de los enclaves religiosos y patrimoniales más destacados del municipio. Sus orígenes se remontan a un antiguo hospital de mendicantes vinculado a la Orden de Santiago, lo que le confiere un especial valor histórico y espiritual.

Ya en el año 1710 se tiene constancia de la veneración a la Virgen Dolorosa en su capilla. En su arquitectura exterior se conserva como testimonio de su construcción original una portada lateral del siglo XVII, elemento de gran interés artístico y patrimonial.

El interior de la ermita acoge un retablo mayor realizado en 1966 por el escultor onubense Antonio León Ortega, en el que se encuentran varias imágenes de notable valor: la Virgen de la Soledad, imagen de candelero del siglo XVII, atribuida al círculo de Pedro Roldán: el Cristo Yacente, talla anónima del mismo siglo; y el Cristo Resucitado y Santa María Magdalena, esculturas del siglo XVIII que enriquecen el conjunto devocional.

 

La ermita también destaca por su importante colección pictórica, que combina obras clásicas y contemporáneas, como una copia del lienzo “Descanso en la huida a Egipto con Santos” de Rubens, conservado en el Museo del Prado, realizada en 1896 por el pintor A. Silvera; o una magnífica reproducción del Murillo del Hospital de la Caridad de Sevilla. Además, se pueden observar pinturas contemporáneas de artistas locales, como Francisco Talavera Lozano (La Virgen con el Cristo en brazos) y Eduardo Barrera Naranjo (Versión sobre la Coronación de la Virgen de Velázquez, situada en el ático del retablo). Asimismo, alberga un un Vía Crucis de María Gracia Ortega y un tríptico dedicado a Santa Ángela de la Cruz en el presbiterio, así como un ciclo de pinturas alegóricas sobre las letanías de la Virgen y la Resurrección en el techo de la capilla, obra del artista hinojero Juan Romero de la Rosa.

La última gran intervención de conservación y mejora de la ermita se realizó en el año 2004, otorgándole su configuración actual.

Este espacio sacro, que aúna fe, historia y arte, es escenario principal de las celebraciones más importantes de la Semana Santa hinojera y lugar de encuentro para la devoción mariana de sus vecinos y visitantes.

Barrio del Cerrillo

Una parte de especial belleza dentro del pueblo de Hinojos es el barrio de El Cerrillo, rincón típicamente andaluz con bonitos patios con naranjos y fuentes, casas blancas encaladas, naranjos, geranios, rejas andaluzas pintadas de colores vivos…

El barrio del Cerrillo es un buen ejemplo de conjunto de caserío típico andaluz, hogar de trabajadores del campo en este pueblo especialmente dedicado al aprovechamiento agrícola y forestal del entorno.

Sus construcciones, modestas, cuentan con una sola planta en estructura de galería. Normalmente también disponen de patio con naranjos que impregnan con su olor a azahar la primavera hinojera.

Este es uno de los barrios más antiguos del pueblo. Pero en lo que sí que no tiene competidor es en belleza popular, tal que parece más un decorado de cine que casas realmente habitadas.

Situado en una zona céntrica de la localidad, es tranquilo, por lo que invita a un agradable paseo como punto de partida para conocer Hinojos.

Sus placitas, con los troncos de los árboles encalados, llaman al descanso en la sombra estival, cuando el sol azota sin compasión todo el Condado.

A veces la belleza no tiene que ser majestuosa, es digna con su humildad, atrapa con su sencillez popular. Aquí, en el Cerrillo, usted se sentirá como en casa. Aproveche la ocasión para hacer amigos, algo que le gusta mucho a los hinojeros.

Procesión de Ntra. Sra. Del Rosario

Durante el mes de octubre, se celebran las Fiestas en Honor de Nuestra Señora del Rosario, es el “mes del santísimo rosario”, donde la Hermandad celebra sus cultos y fiestas en Honor y Gloria de su titular con Solemne Triduo y Besamanos en Honor a María Santísima del Rosario y su Divino Niño, al igual que la Santa Misa de la Onomástica de la Sagrada Titular.

La devoción del Santísimo Rosario en nuestra parroquia y en nuestro pueblo de Hinojos se remonta a época anterior al S.XV, según consta en el primer Inventario Parroquial y en notas del archivo de Protocolo de la Ciudad de Sevilla. Dicha devoción vino de la Orden de los Dominicos, Orden que por aquellos años poseía tierras, ganados y molinos de aceite a corta distancia de la actual villa. 

Desde esta fecha consta en nuestra parroquia la “Cofradía del Santísimo Rosario”, con su capilla y sede dentro de la Iglesia Parroquial de Hinojos. De todo ello hay constancia en el inventario parroquial del año 1500, así como notas alusivas a esta Cofradía, a las Sagradas Imágenes de Nuestra Señora del Rosario y su Divino Niño, y a la extensa guardarropía de dichas Imágenes. La Cofradía fue erigida canónicamente en el año 1583 y se confirma canónicamente con Bula de Roma bajo el Pontificado de Pío VI. Bula que data del 28 de agosto de 1783, firmada por Fray Bartolomé de Quiñones y registrada por el Provisor de Tierra Santa, Fray Luis Beltrán.

El actual retablo que sustituye a otro mural que se encuentra detrás del citado, data de 1634. Encargo realizado a los talleres de Diego Velázquez y Juan de Medina en la ciudad de Sevilla. Las pinturas que lo adornan son del maestro Pacheco y otras actuales del artista local Juan Romero de la Rosa.

Fiesta a Ntra. Sra. del Valle de Hinojos

Celebrada la segunda semana de septiembre, las  fiestas patronales de Hinojos están dedicadas a Nuestra Señora del Valle. Basándonos en sus más de quinientos años de historia documentada, la devoción a Nuestra Patrona está consolidada en su Ermita mudéjar desde tiempo inmemorial.

La Hdad. de Ntra. Sra. del Valle tiene su sede canónica en la Ermita propia de su nombre, erigida en su honor y de la que es única titular. La Virgen del Valle es sin duda alguna la imagen más antigua del patrimonio religioso de Hinojos, obra anónima del s. XV de estilo gótico. Aunque los documentos más antiguos que disponemos datan de 1583, podemos presumir según el dicho popular que se ha venido transmitiendo de generación en generación, de que esta Hermandad debió existir en Hinojos desde muchísimo tiempo atrás, ya que se cuenta y dan fe de ello, los valiosos pendones reales que se conservan aún en su Ermita y que según la tradición fueron donados a Ntra. Sra. del Valle por el Rey Alfonso X “el Sabio”, postrándose “de hinojos” ante la Señora en rendida veneración y acción de gracias, tras su victoria contra los sarracenos, en el año 1253.

Sus cultos principales tienen lugar entre los meses de agosto y septiembre con la celebración de la Solemne Novena, Besamanos, Pregón de las Fiestas Patronales, Función Principal de Instituto y Procesión, en torno a la Fiesta de la Natividad de la Virgen (8 de septiembre).

Como decimos las fiestas patronales se celebran en el mes de septiembre, aunque su fecha ha ido variando a lo largo de los años. En un principio se celebraban los días 20, 21 y 22, para posteriormente  retrasarse a los días 23, 24 y 25 del mismo mes. Sin embargo, estas fechas no eran del agrado de todo el pueblo pues solían ser una fecha donde comenzaban las lluvias otoñales, se dividía la recogida de aceituna de verdeo, se paralizaba el curso escolar y no siempre caía en domingo, por lo que los hinojeros que vivían fuera del pueblo o los forasteros no podían acudir a las fiestas.  Por estos motivos, el pleno del Ayuntamiento acuerda que a partir de 1966 la feria se celebre el segundo domingo de septiembre de cada año.

El carácter religioso de esta feria se ve complementado, a partir de 1948, con el carácter económico que le implanta la feria local ganadera. Esta feria venía siendo requerida desde hacía años, pues era una forma de incentivar la vida económica y establecer un gran mercado ganadero. En ese año, la corporación se hizo cargo del alumbrado público, los fuegos artificiales y todos los servicios necesarios para la instalación de los ganados y abrevaderos.

El interés de las corporaciones municipales por la celebración de las fiestas patronales siempre ha sido enorme. En 1950 se crea la primera Comisión de Festejos Municipal con el objeto de fomentar las festividades populares relacionadas con el Corpus Christi y la Virgen del Valle.  En ese mismo año, considerado Santo por la Iglesia (jubileo),  el Ayuntamiento no sólo se hace cargo de la parte profana de las fiestas patronales; sino que además corre con todos los gastos y atenciones que necesiten los cultos, novena, función solemne y procesión.

El lugar de su celebración también ha ido variando con los años. Al principio, se celebraban en la actual avenida de El Valle. Dicen que era una fiesta más familiar, más de pueblo y que se vivía durante todo el día. La Virgen del Valle procesionaba por la mañana, además, venía la banda música de Sevilla y todos iban a bailar a la caseta municipal o a la de la Hermandad. Recuerdan cómo los feriantes vendían pescado y marisco en papeles de trazas, y cómo la feria era amenizada con numerosas actividades como las carreras de cintas a caballo y a bicicleta, divertidas y esperadas cucañas, elevación de globos, concurso de parejas ataviadas a la andaluza o con concurso de mantones bordados. Por las noches se celebraba la velada y se ofrecía un maravilloso espectáculo de fuegos artificiales. No podemos olvidarnos de las magníficas corridas de toros lidiadas por los mejores toreros y novilleros del momento.

Posteriormente los terrenos, ya cuando la feria del ganado fue cogiendo importancia, se ampliaron a la Avenida de los Reyes Católicos donde  al existir más espacio poco a poco las reuniones de amigos comienzan a instalar casetas. Será a principios de los años noventa cuando se prepare e inaugure el nuevo Recinto Ferial, situado en el lugar donde se encuentra el emblemático “Pino Gordo”, repleto de casetas particulares.

La feria tiene su inicio en la noche del pescaíto o de la prueba del alumbrado el miércoles y concluye el domingo sobre las 00:00 horas con los fuegos artificiales.

Recogida de las Yeguas

La Recogida de las Yeguas de Hinojos consiste en recoger, seleccionar y trasladar las cabezas equinas desde la Marisma Gallega (propiedad municipal) hasta el recinto ganadero, sito en dicha localidad. Una actividad ganadera que se celebra la semana previa a las Fiestas Patronales, en honor a la Virgen del Valle (primer fin de semana de septiembre), cuando se realiza la Feria Local Ganadera.

Sobre la feria ganadera de la localidad no existen precedentes hasta la segunda mitad del siglo XX, cuando la corporación municipal estima revitalizar las fiestas patronales de la Virgen del Valle con un gran mercado local del ganado que sea foco de atracción de visitantes, según consta en actas capitulares de 1943. Esta feria del ganado se instituye a partir de 1945 haciéndola coincidir todos los años con las Fiestas de la Patrona, tal y como se expresa en actas capitulares, sesión ordinaria de 1945.

Se trata de una jornada de convivencia en las que los ganaderos y numerosos vecinos del pueblo y alrededores se desplazan a la Marisma de Hinojos para recoger los potros y las yeguas, apartadas en los corrales de la Choza del Pastor, para posteriormente ser trasladadas al pueblo.

La jornada de convivencia se desarrolla sábado y domingo. El domingo los yegüerizos emprenden desde la salida del sol las labores para iniciar el traslado de las yeguas por los pinares de Hinojos. A la caída de la tarde, la tropa de yeguas y potros recibe el calor de su pueblo y, en la Plaza de España, saluda a la comitiva de la Hermandad del Valle y a miembros de la Corporación Municipal ante la imagen de Nuestra Señora del Valle, Patrona y Alcaldesa Perpetua de Hinojos.

Seguidamente, la tropa se dirige al recinto ganadero municipal, donde las cabezas de ganado quedan expuestas para su compra y venta durante las fiestas patronales. 

La actividad ganadera se remonta al siglo XVI, como atestigua un párrafo de la Sentencia del 10 de abril de 1961 sobre la Marisma Gallega, por la que el Ayuntamiento de Hinojos adquiere los derechos de propiedad, en litigio con el Estado.

Durante siglos, esta actividad se llevaba a cabo para cubrir las necesidades básicas, era el sustento de vida de muchas familias, de ahí la comercialización del ganado en las ferias. 

En los últimos tiempos este concepto se ha ido transformado y en la actualidad constituye un acontecimiento festivo previo a las Fiestas Patronales. Este es el enfoque que los ganaderos de Hinojos le dan en el año 1991, naciendo así la Recogida de las Yeguas que hoy día conocemos. A partir de esta fecha es cuando los ganaderos comienzan a trasladar sus vacas, ovejas y yeguas de manera organizada, aunque por cuestiones sanitarias hoy día solo se trasladan las cabezas equinas. 

Desde el año 2013, y con objeto de poner en valor las fiestas de la localidad, el Ayuntamiento de Hinojos inicia un trabajo de divulgación  que cala fuera del municipio. Este impacto mediático está llamando la atención de los visitantes y cada año se suman más curiosos para ver la entrada de las yeguas y potros, motivo que potencia la visita de nuestro pueblo en estas fechas. 

En la última década, el Consistorio amplía las actividades en el marco de la Feria Local Ganadera.

Fiestas en honor a Santa María Magdalena

Hinojos celebra las fiestas y cultos en honor a Santa María Magdalena en torno al fin de semana más cercano a su onomástica, el 22 de Julio. La imagen acapara la atención y devoción de un importantísimo número de hermanos y devotos que ven cómo se llenan las calles de júbilo y religiosidad ante uno de los Titulares de la Hermandad de la Soledad, Santo Entierro de Cristo, Cristo Resucitado, Santa María Magdalena y Santa Ángela de la Cruz, siendo uno de los pocos pueblos de Huelva que celebra Cultos a esta Santa.

En los últimos años esta celebración está sufriendo una interesante evolución que evoca a aquella religiosidad popular en la que el pueblo se preparaba para recibir a la Imagen de su devoción con sus mejores galas. Durante los días que preceden a estas fiestas se nota la frenética actividad de los miembros de su Grupo Joven adornando las calles, dando el colorido jubiloso que caracteriza a Hinojos en esta cita estival. Esta Imagen es la devoción por excelencia de los más pequeños, protagonistas indiscutibles durante los cultos y la procesión de la Santa por las calles. Una vez más, esta Hermandad contagia las calles con su forma jubilosa y popular de vivir su religiosidad.

La devoción a Santa María Magdalena en este pueblo está muy arraigada debido al papel tan importante que tiene cada Domingo de Resurrección en los Abrazos, ceremonia singular  con la que esta Hermandad celebra el encuentro de Cristo Resucitado con la Virgen María. “La Santa”, como se lo conoce popularmente, es la devoción por excelencia de los más pequeños, ya que su aspecto juvenil transmite júbilo y alegría en sus gloriosas celebraciones, al contrario de la iconografía típica con la que se suele representar a María Magdalena.

El Romerito

La Hermandad de Vera+Cruz y Esperanza celebra a finales de Junio su romería, conocida popularmente como El Romerito. La tradición de honrar a la Santa Cruz gloriosa en Hinojos, data del siglo XVI, según consta en los documentos históricos. La imagen de la Santísima Virgen se incorpora a la Romería en la primera mitad del siglo XX, en un principio vestida de Reina y posteriormente de Pastora sentada sobre un risco, rodeada de romero y flores silvestres y bajo el bíblico granado. Bajo sus plantas, el Divino Pastorcito, se divierte complacido jugando con el romero ante la atenta mirada de su Madre.

Hasta principios del siglo XX, la Romería se llevaba a cabo en “La Vereda” de Pilas, hacia donde los participantes se encaminaban a cortar el romero, que luego habría de servir de ofrenda a las Sagradas Imágenes. A partir de ese momento, ambas devociones, la Santa Cruz y la Divina Pastora, han sido inseparables en esta celebración, siendo esta simbiosis algo muy peculiar y poco común en la religiosidad popular de nuestro entorno.

El desfile se componía de caballos y carros enjaezados. En la segunda mitad del XX se introducen las carrozas que actualmente forman parte del cortejo. En un principio procedían de La Palma y ya en los años 60 la Hermandad asumió su elaboración. Esta fiesta es el fiel reflejo de la doble provincialidad de nuestro pueblo: la Santa Cruz gloriosa, al estilo de Huelva, y la devoción a la Divina Pastora, que nace en la capital sevillana. Este Romerito hinojero ha sido objeto literario gracias a la pluma de Muñoz y Pabón, autor costumbrista local, que lo inmortalizó y lo ensalzó en 1920 en su obra El Buen Paño, de cuya pintoresca estampa se hace eco admirado, más tarde, el realista cordobés Juan Valera.

El Romerito de Hinojos se ha ido enriqueciendo con el paso de los años y se ha revestido de un mayor lujo y esplendor, pero sin restar un ápice del sabor popular y tradicional que siempre lo ha caracterizado, y a pesar de los cambios impuestos por el devenir de los tiempos, no ha perdido nunca la esencia de sus orígenes.

El viernes tiene lugar en la parroquia el Pregón del Romerito. Por la noche en la Caseta de Vera-Cruz hay orquesta y bailes hasta la madrugada. El sábado por la mañana, los romeros salen hacia los pinares para recoger el romero. Al mediodía los romeros regresan al pueblo y se dirigen a la Ermita para realizar la salutación festiva y gozosa a la Santa Cruz y a la Divina Pastora.

Ya por la tarde y desde la parroquia tiene lugar la salida del Santo Rosario. Una interminable hilera de jóvenes ataviadas a la andaluza se encamina en alegre comitiva hacia la Ermita desde donde tiene lugar la apoteósica salida de la Santa Cruz y la Divina Pastora. Ante los pasos de ambas Imágenes, se realiza la Imposición de Bandas a las Reinas Infantil y Mayor. Al filo de la medianoche se produce la entrada de las Sagradas Imágenes en la parroquia y posteriormente en la Caseta de Vera-Cruz continúa el ambiente con orquesta y bailes hasta el amanecer.

El domingo muy temprano tiene lugar la alegre Diana a cargo de la Banda de Música. Jinetes a caballo portan las insignias de la Hermandad. Detrás una avalancha de personas de todas las edades, no paran de saltar, cantar y bailar al son de la Banda de Música, haciendo parada obligada en las puertas de las Reinas, que generosas, agasajan a los asistentes con los dulces típicos de nuestro pueblo.

Ya cerca del mediodía se lleva a cabo la Recepción del Padre Predicador en la casa de una familia crucera. Luego se celebra la Misa solemne del Romero en presencia de las Sagradas Titulares.

Por la tarde se produce la Triunfal Salida de la Santa Cruz y la Divina Pastora. Es un momento único lleno de fervor, entusiasmo y colorido. Las ocho carrozas rodean la Plaza que en este día luce más esplendorosa que nunca. No faltan los aplausos, los vivas y las sevillanas.

Y ese será ya el ambiente hasta llegar a las puertas de la Ermita, donde se situarán las Sagradas Titulares para recibir la Tradicional Ofrenda del Romero. Para terminar, tiene lugar una espectacular función de fuegos artificiales, tras la cual efectúan su entrada en el Templo la Santa Cruz y la Divina Pastora.