Categoría: Lucena del Puerto
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Ruta de los Pinos de la Cruz
La Ruta de los Pinos de la Cruz es un itinerario de 3 kilómetros de baja dificultad que conecta el casco urbano de Lucena del Puerto con el área recreativa Pino de la Cruz, ofreciendo a los visitantes una experiencia enriquecedora en contacto con la naturaleza y el patrimonio local.
El recorrido comienza en la Calle Hernán Cortés y se adentra por un camino asfaltado que atraviesa los Montes de Utilidad Pública Madrona y Valpajoso. El terreno presenta pequeñas elevaciones con formaciones de margas azules, arcillas, limos arenosos y areniscas.
A lo largo del trayecto, los caminantes pueden disfrutar de diversos puntos de interés, como la fuente vieja «La Sagrada Familia», rodeada de árboles frutales y olivos, esta fuente es un lugar emblemático que refleja la historia y tradición del municipio. También el arroyo de la Pasadera, que fue navegable en el siglo XVIII y está flanqueado por cañaverales y plantas de ribera, albergando una rica fauna local.
A medida que se avanza, los árboles frutales dan paso a un bosque mediterráneo compuesto por pinos, eucaliptos, encinas y alcornoques, con un sotobosque de lentiscos, mirtos y palmitos.
Área recreativa Pinos de la Cruz
El Área Recreativa Pino de la Cruz es un enclave natural de gran valor ecológico y social, ubicado en el monte público de Lucena del Puerto. Este espacio ofrece a visitantes y vecinos un entorno ideal para el ocio al aire libre, la convivencia y el contacto directo con la naturaleza.
El área se caracteriza por un pinar de pino piñonero diversificado, acompañado de ejemplares de encina y un sotobosque compuesto por lentiscos, mirtos y palmitos, lo que refleja una notable calidad ecológica. Una pequeña vaguada atraviesa el terreno, aportando singularidad al paisaje, aunque limita el uso en zonas propensas a escorrentías.
Para garantizar una experiencia cómoda y segura, el área recreativa dispone de mesas y bancos para picnic, barbacoas, zona de juegos infantiles, fuentes, papeleras y contenedores de residuos.
Además, forma parte de una ruta peatonal de aproximadamente 3 kilómetros que conecta el casco urbano de Lucena del Puerto con el área recreativa, facilitando el acceso a pie o en bicicleta.
El Pino de la Cruz es también el escenario principal de la romería local conocida como «El Romerito», dedicada a la Virgen del Rocío. En el recinto se encuentra la Casa Hermandad, alrededor de la cual se desarrollan los actos tradicionales de esta festividad, que combina fervor religioso con celebraciones populares.
El Área Recreativa Pino de la Cruz es un lugar perfecto para disfrutar de la naturaleza, la cultura y la tradición de Lucena del Puerto, ofreciendo una experiencia enriquecedora para todos los visitantes.
Capilla de la Cruz de la calle Malva
La Capilla de la Santa Cruz de la Calle Malva es uno de los templos más emblemáticos de Lucena del Puerto, destacando por su arquitectura regionalista y su profundo significado en las tradiciones locales.
Construida en 1992 por el arquitecto Francisco J. Ramón Girón, la capilla se sitúa en pleno casco urbano de Lucena del Puerto, en la calle que le da nombre. Su fachada, encalada y decorada con azulejos de estilo sevillano, presenta imágenes de los arcángeles San Miguel y San Gabriel, además del Pan y el Vino y de la custodia sostenida por ángeles. Todo ello está ornamentado con la flor de malva y en dicho color, reflejando los colores característicos de la Cruz: el blanco y el rosa.
El acceso a la capilla se realiza a través de un pequeño patio adornado con macetas de geranios que alegran y resaltan en las paredes pintadas de cal. La entrada posee unas puertas de madera tallada con relieves relacionados con Jesucristo, su pasión y la Virgen María. Sobre las puertas, se encuentra una vidriera que representa la Sagrada Resurrección de Nuestro Señor, y más arriba, un balcón de forja decorado con paños bordados en oro.
En su interior, la capilla alberga la Cruz de la Calle Malva, una obra realizada en 1956 por los talleres sevillanos de Manuel Seco Velasco. El madero, de orfebrería cincelada, está bañado en plata y oro, con incrustaciones de piedras preciosas y un interior de carey auténtico. En la cara delantera, porta una custodia y el tradicional INRI; mientras que en la trasera, muestra un Sagrado Corazón de Jesús sobre una nube. Alrededor de la Cruz, se encuentran cuatro resplandores. Como exorno, lleva un sudario bordado en oro y sedas sobre malla de oro, realizado por el bordador Rosendo Antonio Jiménez Pérez, sostenido por tres ángeles policromados que se unen a la Cruz.
El paso procesional es una obra del taller de Orfebrería Andaluza, y va, portado con banzos por el exterior y exornado con flores naturales de vivos colores.
La Cruz de la Calle Malva es una de las más veneradas en Lucena del Puerto. Cada 3 de mayo, día de la Invención de la Santa Cruz, se abren las capillas de las cruces. El fin de semana anterior a Pentecostés, se celebra la festividad de las Cruces; el miércoles de esa semana, las cruces se trasladan desde sus capillas a la iglesia, y el sábado, tras la función principal, recorren las calles del pueblo, visitando las capillas de las cruces y realizando las tradicionales «caídas». El domingo, la Cruz de la Calle Malva regresa a su capilla.
Durante estas celebraciones, es tradicional la petalada y el espectáculo pirotécnico en honor a la Cruz. Además, se celebra una novena dedicada a la Cruz de la Calle Malva y una ofrenda floral el 14 de septiembre, día de la Exaltación de la Santa Cruz, siendo la única cruz en el pueblo que cuenta con un monumento reconocido. La Cruz posee un himno propio, compuesto por un devoto y un miembro de la Banda de Música del Maestro Tejera de Sevilla.
La Capilla de la Santa Cruz de la Calle Malva es, sin duda, un lugar de gran importancia cultural y espiritual para los habitantes de Lucena del Puerto, representando una tradición viva que se renueva cada año con fervor y devoción.
Capilla de la Cruz de la calle de Arriba
La Capilla de la Santa Cruz de Arriba es uno de los templos más emblemáticos de Lucena del Puerto, destacando por su arquitectura regionalista y su profundo significado en las tradiciones locales.
Construida en distintas fases, la capilla presenta una fachada de estilo regionalista, caracterizada por amplias molduras de ladrillos vistos que enmarcan un arco de medio punto sobre la puerta de entrada. Esta se encuentra precedida por una verja de hierro forjado que la separa de la calle. La decoración incluye azulejos sevillanos en tonos azul y blanco con motivos de la Pasión, específicamente los misterios del Vía Crucis. En la parte superior, destaca un gran medallón de azulejos que representa al Cordero de Dios, emblema de la hermandad, sostenido por dos ángeles. La fachada se corona con un campanario en forma de cúpula, formado por tejas de cerámica azul y blanca sobre cuatro columnas de ladrillo, que sostienen una estructura de arcos de medio punto y está rematado por una cruz de hierro forjado.
En el interior, destacan las pinturas del pintor utrerano Antonio Ledesma, y la solería y zócalos de mármol.
Preside la Santa Cruz, realizada en 1974, una obra de orfebrería sevillana ejecutada con fondos de terciopelo rojo. Su peana, en forma de cáliz, es obra magistral de los talleres de Villarreal. En el crucero presenta el Agnus Dei, y la ornamentación se completa con las singulares palomas. El sudario, de tisú de plata bordado en oro, fue diseñado por el artista Gonzalo Navarro y elaborado por el bordador sevillano Manuel Solano.
El paso procesional es una obra del taller de Orfebrería Villarreal, y va, portado con banzos por el exterior y exornado con flores naturales de vivos colores, normalmente el rojo.
La Cruz de la Calle Arriba es una de las más veneradas en Lucena del Puerto. Cada 3 de mayo, día de la Invención de la Santa Cruz, se abren las capillas de las cruces. El fin de semana anterior a Pentecostés, se celebra la festividad de las Cruces; el miércoles de esa semana, las cruces se trasladan desde sus capillas a la iglesia, y el sábado, tras la función principal, recorren las calles del pueblo, visitando las capillas de las Cruces y realizando las tradicionales «caídas». Como punto a destacar, la Santa Cruz de Arriba es la única de las cuatro Cruces que regresa a su capilla el día de la procesión, corriendo hasta la entrada a su calle, y posteriormente portada por las mujeres cruceras hasta su capilla, una tradición con más de 80 años de historia.
Durante estas celebraciones, es tradicional la petalada y el espectáculo pirotécnico en honor a la Cruz. Además, se celebra una novena dedicada a la Cruz de la Calle Arriba tras las fiestas del mes de mayo. La Cruz posee una marcha procesional propia, compuesta por el conocido compositor sevillano Pablo Ojeda.
La Capilla de la Santa Cruz de Arriba no solo es un lugar de culto, sino también un símbolo de la identidad y devoción de los luceneros, especialmente durante las festividades de las Cruces de Mayo, donde la Santa Cruz es protagonista en las celebraciones.
Iglesia de San Vicente Mártir de Lucena del Puerto
La Iglesia de San Vicente Mártir es el principal templo de Lucena del Puerto y un símbolo de la identidad religiosa y cultural del municipio. Ubicada en la Plaza de la Constitución, su historia y arquitectura reflejan siglos de devoción y arte sacro.
La iglesia fue construida en el siglo XVI en estilo gótico-mudéjar. Tras el devastador Terremoto de Lisboa de 1755, el templo sufrió graves daños y fue reconstruido entre 1758 y 1760, incorporando elementos barrocos que enriquecieron su estructura original.
En su interior, la iglesia alberga una rica colección de arte sacro, en la que destaca la imagen de San Vicente Mártir, patrón de Lucena del Puerto, que preside el altar mayor. También se puede observar la Virgen de la Luz, procedente del Monasterio de Nuestra Señora de la Luz, trasladada al templo tras la desamortización del siglo XIX. Además, son dignas de mención piezas artísticas, como un templete de madera dorada rococó del siglo XVIII, procedente del Monasterio de la Luz, retablos, como el de Nuestra Señora de la Luz, con pinturas atribuidas a Pedro de Villegas del siglo XVI, el de San José, el de Nuestra Señora de los Dolores o el del Cristo de la Sangre, y pinturas de los siglos XVII y XVIII, incluyendo obras como el «Llanto sobre Cristo muerto», procedente del desaparecido Hospital de la Misericordia. Además, el templo conserva un valioso ajuar litúrgico, destacando una cruz parroquial de plata cincelada por el círculo de Francisco de Alfaro hacia 1580, un portapaz de bronce dorado del siglo XVI y cálices de plata y plata sobredorada del siglo XVI.
Este templo no solo es un lugar de culto, sino también un testimonio vivo de la historia y la fe de Lucena del Puerto, siendo un punto de interés imprescindible para quienes deseen conocer el patrimonio cultural de la localidad.



