Categoría: Manzanilla
Patrimonio
Ruta Villalba-Manzanilla
La Ruta de Senderismo Villalba del Alcor – Manzanilla es un itinerario de aproximadamente 6 kilómetros que conecta ambas localidades a través de un paisaje agrícola característico del Condado de Huelva. El recorrido comienza tomando el camino de Almonte durante el primer kilómetro y medio, para luego girar a la izquierda en dirección a Manzanilla.
A lo largo del trayecto, los senderistas atraviesan campos de cereales, vides y olivos, que ofrecen una paleta de colores y texturas que varían según la estación del año. El entorno combina zonas de cultivos fértiles con áreas más arenosas, proporcionando una experiencia visual y sensorial enriquecedora.
Esta ruta es adecuada para personas con una condición física media y se puede realizar tanto a pie como en bicicleta. Al finalizar el recorrido, los visitantes tienen la oportunidad de explorar las bodegas locales en Manzanilla, conocidas por su tradición vitivinícola.
Ruta «Manzanilla-Chucena»
Este recorrido discurre entre dos conocidos pueblos del Condado: Manzanilla y Chucena. Si bien no es complejo, quizás exija un poco de esfuerzo porque requiere de más tiempo y, por tanto, de mayor capacidad de resistencia. Merece la pena por el bello paisaje que le acompañará durante todo el camino. Por un lado, extensos campos de cultivos, que presentan variedad en colores y texturas, y por otro, la zona forestal, que ofrece un paisaje más monótono, pues se trata de un eucaliptal. Visualmente, supone un contraste frente a la unidad anterior, puesto que en este caso, dada la llanura del terreno y las características de estas plantaciones, se produce un cierre visual total una vez en el interior del eucaliptal.
Al partir de Manzanilla, concurren cultivos mediterráneos, olivos y vid mayoritariamente, que responden a la tradición olivarera y vitivinícola de los municipios de Manzanilla y Chucena.
Después de 2,5 km, tendrá dos opciones: continuar la ruta principal o tomar la variante (ruta corta). Si opta por el primer caso, deberá atravesar el eucaliptal para llegar a la frontera entre los municipios de Manzanilla y Villalba del Alcor. El camino se vuelve más arenoso y, por tanto, presenta mayor dificultad. Deberá continuar atravesando el puente sobre la A-49 y seguir el camino que le conduce al llamado “Camino de la Palma” o “Vereda de Hinojos”.
Una vez allí, podrá contemplar a su derecha la vegetación de ribera que acompaña al Arroyo del Algarbe, con encinas, chopos, álamos…. Junto con una importante avifauna asociada, difícil de observar frecuentemente: alzacolas, currucas capirotadas, mosquitero papialbo, gorrión molinero.
Deberá continuar por el “Camino de Purchena” o “Camino de Almonte”, que conduce directamente al casco urbano de Chucena. De camino a Manzanilla podrá visitar la Ermita de Nuestra Señora del Valle, patrona de la localidad, donde se celebra su romería en el mes de junio.
Dehesa del Castillo
La Dehesa del Castillo, también conocida como Mesa del Castillo, es un enclave arqueológico y natural situado al norte del término municipal de Manzanilla. Este paraje ha sido identificado por diversos estudios como el emplazamiento de la antigua ciudad hispanorromana de Ostur, un asentamiento de relevancia durante la época romana. Los restos arqueológicos hallados en la zona, incluyendo estructuras urbanas y materiales cerámicos, evidencian la existencia de este importante núcleo urbano.
Además de su importancia histórica, la Dehesa del Castillo destaca por su valor ecológico. Se caracteriza por una vegetación de tipo mediterráneo, predominando encinas y alcornoques, y alberga una rica biodiversidad de fauna silvestre, incluyendo especies como el zorro, el jabalí y diversas aves rapaces. Este entorno natural ofrece oportunidades para actividades como el senderismo y la observación de aves, permitiendo a los visitantes disfrutar de la naturaleza y la historia en un mismo lugar.
El Morabito
El Morabito de Manzanilla es uno de los monumentos más emblemáticos de la localidad, situado en el centro de la Plaza de Andalucía, el corazón neurálgico del municipio. Fue construido durante el primer tercio del siglo XX y, aunque en la actualidad no cumple ninguna función específica, destaca por su valor arquitectónico y simbólico.
Este templete de planta circular está elaborado con ladrillos de barro cocido y decorado con azulejos en tonos añiles, formando motivos geométricos de inspiración árabe. La estructura se corona con una cúpula semiesférica, rematada por un elemento cerámico que realza su estética.
En su interior alberga un antiguo pozo, que en su momento fue utilizado para el regadío de la plaza. Aunque su función original ha desaparecido, el Morabito se ha convertido en un símbolo de identidad para los habitantes de Manzanilla, siendo un punto de encuentro y referencia en la vida cotidiana del pueblo.
Rodeado por edificios de relevancia como el Ayuntamiento y el Mercado de Abastos, el Morabito no solo embellece la plaza, sino que también evoca la historia y las tradiciones de Manzanilla, consolidándose como un testimonio del legado cultural de la localidad .
Bodega del Diezmo
La Bodega del Diezmo es uno de los elementos más representativos del patrimonio histórico y vitivinícola de Manzanilla. Integrada en el conjunto de la antigua Casa Rectoral, esta construcción encarna la estrecha relación entre la actividad agrícola del vino y las instituciones eclesiásticas que marcaron la historia local.
Situada en la céntrica calle Santa María, la bodega conserva aún vestigios de su configuración original, como antiguos molinos que formaban parte de su estructura productiva. Destaca por sus dos fachadas de gran valor arquitectónico: una de ellas presenta pilastras con pinjantes y está rematada por un elemento triangular coronado con una cruz de forja, mientras que la otra, con un original remate lobulado, exhibe un relieve con el escudo del cabildo de la catedral de Sevilla, al que perteneció históricamente este edificio.
La Bodega del Diezmo constituye un magnífico ejemplo de bodega urbana tradicional del Condado de Huelva, diseñada para el almacenamiento y tratamiento del vino, y vinculada a la evolución económica y social de la localidad.
En la actualidad, este emblemático edificio ha sido adquirido por la Mancomunidad de Desarrollo Condado de Huelva, que lo cederá al Ayuntamiento de Manzanilla con el objetivo de integrarlo en la futura Ruta del Vino del Condado de Huelva como espacio museístico, reforzando así su valor cultural y turístico.
Mercado de abastos
Construido en 1929, es un edificio de planta cuadrada que originalmente funcionó como pósito y fonda. Su fachada principal presenta un vano adintelado rematado con dos ménsulas, friso liso y una cornisa mutilada. El interior ha sido modificado a lo largo del tiempo, contando con dos plantas y un patio descentrado. Exteriormente, el edificio se cubre con un tejado a dos aguas, y sus muros de carga están perforados por pequeños vanos. La combinación de paredes encaladas con elementos ornamentales en forja y cerámica le confiere un carácter distintivo.
Este mercado se encuentra en la Plaza de Andalucía, el centro neurálgico de Manzanilla, junto al Ayuntamiento. La plaza está rodeada de plantas y bancos, y destaca un templete central llamado Morabito, construido en ladrillo y cerámica, que es una antigua pila.
El Mercado de Abastos no solo es un lugar de interés arquitectónico, sino también un espacio que refleja la historia y las tradiciones del municipio. En 1994, se llevaron a cabo obras de rehabilitación total del edificio, según el proyecto de Francisco José López Amate.
Ayuntamiento de Manzanilla
El edificio donde se encuentra actualmente el Ayuntamiento de Manzanilla forma parte de la antigua casa-palacio de los Osorno, cuyos inmuebles ocupaban toda una manzana. Dicho edificio se había construido sobre la ermita de la Soledad, de 1708.
Se compone de una sola nave, de tres tramos, de los que sólo se conserva uno de los originales, cubierto con bóveda de cañón con lunetos y arcos fajones. También, de su antiguo uso, se conserva la capilla mayor cubierta por bóveda vaída. Todo ello va precedido por una crujía de dos plantas, ambas con tres arcos, que descansan los inferiores sobre columnas de mármol blanco con basas de garras y capitel de castañuelas, y los superiores sobre columnas de orden dórico-toscanas.
El edificio comenzó a utilizarse como Ayuntamiento a partir de 1929. En 1994 se acometen las obras de rehabilitación total, según proyecto de don Francisco José López Amate.
Ermita del Niño Jesús
Iniciada en el siglo XVI, esta construcción ha sido testigo de una larga evolución arquitectónica marcada por numerosas reformas, algunas de las cuales aún se conservan en la actualidad.
El edificio presenta una única nave, cuya cubierta actual es de factura contemporánea, ya que la original se derrumbó con el paso del tiempo. En la capilla mayor, de planta cuadrada, se alza una elegante bóveda semiesférica sobre pechinas, un recurso arquitectónico muy característico del barroco andaluz, que otorga monumentalidad al espacio destinado al culto.
El exterior de la ermita destaca por su imafronte, donde se sitúan la puerta de acceso y una ventana coral. Esta fachada está decorada con ladrillo visto y cerámica vidriada, conformando un conjunto que simula un retablo, con dos cuerpos y un ático. El diseño responde a intervenciones del siglo XX que, aunque enriquecen el conjunto ornamental, desvirtúan en parte la esencia barroca de su configuración original.
La Ermita del Niño Jesús constituye un ejemplo claro de cómo la arquitectura religiosa local ha ido adaptándose a las circunstancias históricas y sociales, sin perder su valor simbólico y devocional para los vecinos de Manzanilla. Es un punto de interés tanto para quienes buscan conocer el patrimonio artístico del municipio como para los devotos que mantienen viva la tradición en torno al culto del Niño Jesús.






