Cada año, durante el primer fin de semana de noviembre, Niebla se transforma para acoger una de sus festividades más esperadas y singulares: la tradicional Feria de Tosantos, una cita que pone el broche de oro al calendario festivo local y al circuito de ferias de la comarca del Condado de Huelva. Su celebración coincide con la festividad de Todos los Santos, y conjuga a la perfección tradición ganadera, actividad comercial y recreación histórica.
El evento más representativo de esta celebración es la histórica Real Feria de Ganado, centrada especialmente en el comercio de ganado equino. En este espacio, ganaderos y compradores mantienen viva una costumbre ancestral: los «tratos» tradicionales, que dan forma a un tipo de compraventa que ha perdurado generación tras generación. Esta feria no solo supone un punto de encuentro para profesionales del sector, sino también un importante motor económico y social para la comarca.
Paralelamente, y como parte del mismo evento, se celebra la Feria Comercial y de Muestras del Condado de Niebla: Exponiebla, en el Pabellón Municipal de Deportes. Este espacio acoge a decenas de expositores que muestran lo mejor de los productos locales: artesanía, alimentación, servicios, tecnología y más, convirtiendo esta feria en un escaparate privilegiado para el tejido empresarial de la zona.
Uno de los grandes atractivos de la Feria de Tosantos es su ambientación histórica, que añade un valor turístico y cultural único a la celebración.
Dentro del majestuoso Castillo de los Guzmanes, tiene lugar la Feria Medieval, una recreación viviente de la Edad Media que permite a los visitantes sumergirse en la cotidianidad de aquella época. Durante estos días, el recinto se llena de vida con personajes de época, actividades de animación histórica, y un sinfín de puestos artesanales con productos tradicionales, objetos curiosos y delicias gastronómicas.
En paralelo, en la zona de extramuros de la ciudad, se desarrolla un Mercado Medieval de gran envergadura, donde comerciantes y artesanos de distintos lugares ofrecen productos inspirados en el Medievo. Además de la ambientación, el mercado cuenta con espectáculos, pasacalles, talleres y propuestas culinarias que permiten a vecinos y visitantes vivir una auténtica experiencia medieval.



