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Capilla de la Santa Cruz de la calle las Huertas

Sencilla capilla construida en la calle que lleva su nombre, muy próxima a la Iglesia de San Bartolomé. Es de pequeñas dimensiones y la fachada se remite a un simple paredón rematado por una cornisa a modo de espadaña. Tiene una puerta de entrada desde la que se puede ver la cruz, sobre la que se encuentra la fecha inscrita “1970” y una leyenda que dice “capilla de la Santa Cruz. Es un local donado por Rafael López Muñoz” y toda la fachada se decora con azulejos.

Es sede de la Cruz que lleva su nombre, la cual procesiona a la Iglesia pero no celebra fiesta propia.

Capilla de la Santa Cruz de Arriba de Rociana del Condado

La Santa Cruz de Arriba es una de las que celebran su festividad durante el mes de mayo en Rociana. El inicio de esta devoción comienza en casas de vecinos, al igual que con las otras cruces, y hasta el año 1969 no se erige capilla propia.

La capilla, de pequeñas dimensiones, se encuentra situada próxima a la salida hacia Bollullos Par del Condado. La fachada es rica en decoración y de tendencia barroca. Está dividida en dos partes: en primer lugar una amplia puerta de acceso y, en segundo lugar, una pequeña espadaña con campana.

En la parte inferior se encuentra una amplia puerta de entrada formada por una arco de medio punto, cuyo trasdós se decora con una sencilla moldura terminada en una estrella geométrica. A ambos lados, la enmarcan dos pilastras que terminan en triglifos; en el espacio que queda entre la puerta de entrada y las pilastras se colocaron dos placas: en la de la izquierda, dice “D. Andrés Ramos López donó a la Santa Cruz de Arriba el solar de esta capilla en el año 1969”. La placa de la derecha dice así “construida en 1969, se reconstruyó y puso la campana en 1980, por todos los hermanos”.

La parte superior del edificio se sustenta sobre un basamento a modo de friso con arquillos ciegos polilobulados. Sobre éste se coloca la espadaña, de influencia barroca, para albergar una campana. Ésta se enmarca por dos pilastras y se remata por frontón, terminado en cruz de cerrajería, junto al cual se sitúan dos pirámides tronco-cónicas partidas. Al igual que en los extremos de la fachada.

Torre del Alambique

La Torre del Alambique es un destacado vestigio del patrimonio industrial de Rociana del Condado, vinculado a la tradición vitivinícola de la localidad. Construida a principios del siglo XX, formaba parte de un conjunto bodeguero hoy desaparecido, conocido popularmente como la “Casa de la Pradera”. Este complejo incluía una gran casa, jardines y naves que se extendían hasta la calle La Fuente.

La torre, de planta rectangular, se compone de dos cuerpos: los dos primeros tercios presentan sencillos ventanales, mientras que el tercio superior cuenta con varias arcadas en cada uno de sus lados. En su fachada principal destaca un azulejo dedicado a la Virgen del Socorro. Junto a la torre se conserva una chimenea de sección circular, similar a la de la Torre de los Alicantinos, que cumplía funciones similares en el proceso de destilación de alcohol.

La importancia de la torre reside en su originalidad, la adaptación al paisaje y a la forma de vida del pueblo. Además se puede poner en relación con otras torres como la Torre de Los Vallejo (Bollullos Par del Condado) o las dos torres alambiques (Villalba del Alcor).

La Torre del Alambique forma parte del Conjunto Histórico de Rociana del Condado, declarado Bien de Interés Cultural.

Torre de los Alicantinos

La Torre de los Alicantinos fue construida a principios del siglo XX y actualmente es en uno de los monumentos más emblemáticos de Rociana del Condado. Su altitud de 36 m y su aislamiento de un conjunto bodeguero, hoy desaparecido, le ha hecho cobrar un nuevo significado como hito de la fisonomía del casco urbano del pueblo.

La torre es una gran chimenea, de sección poligonal y decreciente en altura, y formaba parte de la infraestructura de destilería de unas bodegas, de las que sólo quedan algunos arcos y una puerta de entrada fechada en 1908.

Ermita de San Sebastián / Capilla de la Santa Cruz de la calle la Fuente

Este edificio data del siglo XVIII y es una manifestación del neomudéjar tardío que aprovecha el ladrillo en su estilo constructivo, destacando así su portada. Tiene puerta ojival y se remata por un friso de arcos ciegos apuntados y entrelazados. A su vez, se corona por una espadaña de dos cuerpos con campanas. Su interior es de planta de salón y la techumbre es de modo mudéjar. En su interior, alberga frescos del pintor local Antonio Paniagua.

La ermita cuenta con un pequeño porche donde se encuentra una fuente, símbolo de la cruz que alberga. Esta ermita es la sede de la Santa Cruz de la Calle La Fuente, una de las nueve Cruces de Mayo de Rociana del Condado.

Tras la Guerra Civil, el edificio fue utilizado como colegio de niñas. En 1978, la capilla fue cedida a la Hermandad de la Cruz de la Calle La Fuente, que la restauró y adquirió la imagen de San Sebastián ese mismo año. Entre 1993 y 1994, se acometió una reforma de la ermita, sustituyendo su antigua fachada por la actual.

 

Iglesia de San Bartolomé de Rociana del Condado

Situada en pleno centro urbano de Rociana del Condado, la Iglesia Parroquial de San Bartolomé es el edificio más destacado del municipio, tanto por su ubicación como por sus proporciones. Dedicada al patrón de la localidad, San Bartolomé Apóstol, su presencia destaca tanto por su valor histórico como por su relevancia arquitectónica y devocional. 

El origen del edificio se remonta al siglo XVII, anterior parroquia mudéjar perdida tras la guerra civil. Aunque ha sido objeto de sucesivas reformas y ampliaciones a lo largo del tiempo, su estilo es neobarroco y tiene su origen a mediados del siglo XX, más concretamente en torno a los años 1936-1958.  La nueva iglesia es de proporciones mucho mayores que la anterior y su ejecución fue llevada a cabo por el arquitecto Pérez Carasa, una de las revelaciones en la arquitectura onubense del segundo tercio del siglo XX. Para ello se inspira en la estética de las iglesias existentes en pueblos vecinos, como La Palma del Condado. Esta construcción, valió a este arquitecto para conformar su interés por el estilo del arquitecto barroco Pedro de Silva. Pérez Carasa elige como material de factura y decorativo el ladrillo y diseña una planta basilical, de tres naves, la central mayor que las laterales, la cual conforma una cruz latina junto con el crucero, con su brazo izquierdo más alargado para albergar la capilla sacramental.

A los pies del edificio se encuentra la torre, situada en el lado del evangelio, a la que siguen tres tramos de la nave lateral por arcos de medio punto. Éstos están enmarcados por grandes pilastras rematadas por capitel corintio. La nave está cubierta por bóveda vaída y es de escasa altura. En ella podemos encontrar el altar de Ánimas, el retablo de San Antonio y, pasando la puerta lateral, el retablo de Ntra. Sra. del Rosario. En el lado de la epístola se encuentra la capilla bautismal, pequeño recinto cubierto por una cúpula octogonal que descansa sobre pechinas y que alberga la pila bautismal y una hornacina con la imagen de María Auxiliadora. Le siguen otros tres tramos de arcos como en la nave opuesta. Dicha capilla también se cubre por tres bóvedas vaídas de escasa altura. En esta nave se encuentra el altar de Ntra. Sra. del Rocío, el retablo de Ntra. Sra. del Carmen y, pasando la puerta, el altar dedicado a Ntra. Sra. del Pilar.

En el crucero se alza una bóveda de media naranja sobre pechinas que apea sobre cuatro fuertes pilares, éstos son de sección poligonal y cada una de las caras está decorada por pilastras cajeadas. Éstas a su vez se rematan por esquemáticos capiteles corintios. Este mismo esquema compositivo se repite en todo el interior del edificio. La riqueza ornamental del altar y la armonía de sus proporciones refuerzan la importancia litúrgica y simbólica del templo dentro del municipio.

La Iglesia de San Bartolomé no solo es un lugar de culto, sino también el epicentro de las principales celebraciones religiosas del calendario rocianero. Desde aquí parten procesiones, se celebran actos litúrgicos destacados y tiene lugar la actividad parroquial que articula la vida religiosa de la comunidad.

Además de su uso como templo parroquial, constituye un valioso ejemplo del patrimonio artístico y arquitectónico del Condado de Huelva, formando parte de las rutas turísticas y culturales que atraviesan la comarca.

Ermita de Nuestra Señora del Socorro

La Ermita de Nuestra Señora del Socorro se encuentra situada en la calle Socorro de Rociana del Condado y constituye uno de los principales espacios de devoción del municipio. En su interior se venera a la Virgen del Socorro, patrona de la localidad, cuya imagen preside el altar y es el centro de una intensa vida religiosa y festiva.

El edificio actual es de reciente construcción y fue edificado sobre una antigua ermita. De líneas sobrias y funcionales, su diseño responde a las necesidades litúrgicas y devocionales de la comunidad, manteniéndose como un espacio abierto y activo a lo largo del año.

La ermita tiene un papel destacado en las fiestas patronales. En ella se celebra la novena previa al 8 de septiembre, festividad de la Virgen del Socorro, y desde aquí parte y regresa el simpecado durante la tradicional romería que tiene lugar a finales del mismo mes. Estos actos, profundamente arraigados en el sentir popular rocianero, consolidan a la ermita como un referente espiritual y cultural.

La Hacienda (centro cultural)

Ubicada en la Plaza de la Hacienda. Edificio remodelado en 1999. En sus instalaciones se encuentran diferentes dependencias como la Biblioteca Municipal, salas de exposiciones, aulas polivalentes y centro Guadalinfo que acoge habitualmente eventos culturales de diversa índole. La biblioteca, además de ofrecer servicio de préstamo, es un espacio de estudio y fomento de la lectura para personas de todas las edades.

Construcción del siglo XVIII que responde a las constantes tipológicas de carácter agrícola, ya que ésta era su función. Tiene planta rectangular, con altos muros, numerosas ventanas y vanos de entrada. En sus esquinas se conservan dos antiguos molinos de sección rectangular y terminada en un remate cónico propio de estas construcciones.

Casa de la Cultura Odón Betanzos

Ubicada en pleno centro de Rociana del Condado, la Casa de la Cultura «Odón Betanzos Palacios» es uno de los espacios culturales más representativos del municipio. Su nombre rinde homenaje al insigne escritor, académico y poeta rocianero Odón Betanzos Palacios, una de las figuras más destacadas de la literatura contemporánea en lengua española, con una amplia trayectoria internacional y gran compromiso con la cultura de su tierra natal.

La Casa de la Cultura también es sede de asociaciones locales y un lugar clave para el desarrollo de proyectos educativos, sociales y culturales impulsados por el Ayuntamiento de Rociana del Condado. Su papel como espacio abierto a la ciudadanía refuerza su importancia como motor de dinamización sociocultural en la comarca.

El edificio fue inaugurado en el año 1986 como un espacio destinado a la promoción de la cultura, el arte y la literatura. Desde entonces, se ha consolidado como el principal centro dinamizador de la vida cultural rocianera, acogiendo a lo largo del año una variada programación de actividades como exposiciones, conferencias, teatro, presentaciones literarias y talleres formativos.

Edificio barroco de tres plantas construido en el sigloXVIII y levantado sobre un antiguo convento dominico del siglo XV. Está rematado por una cúpula barroca de media naranja decorada con pinturas al fresco del pintor onubense Juan Manuel Núñez Báñez. De la portada quedan unas molduras laterales a modo de pilastras rodean el vano de entrada.

Horario: De 10:00 a 14:00 h y de 17:00 a 20:00 h

Centro histórico (BIC)

El Centro Histórico de Rociana del Condado, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 2002, constituye el núcleo más antiguo y representativo de este municipio onubense. Su trazado urbano, caracterizado por calles estrechas y sinuosas, refleja la evolución histórica de la localidad y su adaptación al terreno. Las viviendas predominantes son unifamiliares de una sola planta, con fachadas sencillas de ladrillo y tejas árabes, y patios traseros cerrados con tapias de ladrillo, organizados en torno a estos patios que proporcionan luz y ventilación.

Destaca el edificio de La Hacienda, una construcción del siglo XVIII, situada en la plaza homónima. De planta rectangular, destaca por sus altos muros y la presencia de dos antiguos molinos en las esquinas, con remates cónicos característicos. Originalmente propiedad de los duques de Medina Sidonia, pasó por diversas manos hasta que, en 1990, parte del edificio fue adquirido por el Ayuntamiento, restaurado y utilizado como sede municipal entre 1992 y 1994. Actualmente, alberga la Biblioteca Pública Municipal.

Ubicación:  https://maps.app.goo.gl/w7SYNgvQXkrvu6KB9 

También es reseñable el edificio del Ayuntamiento, fechado en torno al siglo XVIII. Es de estilo barroco y está situado junto a la parroquia; es decir, conservando la clásica ubicación de poder civil junto al religioso. Es de planta rectangular y destaca la concepción de su fachada en dos plantas, con el mismo esquema compositivo en la parte baja que en la alta. Se divide en cinco calles que alternan ventanas con hileras de tres arcos. El edificio se remata por una balaustrada sólo rota por la torre del reloj situada en el centro del edificio. Aunque el edificio es del siglo XVIII, sufrió una importante reforma en 1940 que le dio la impronta actual más clasicista. Hay que destacar el trabajo de forja en balcones y ventanas, y la cerámica de su interior.

Ubicación: https://maps.app.goo.gl/9kr5muR3isC3t12Y

Por último, merece la pena recorrer las calles Jesús Nazareno, la Calle Sevilla y la Calle Amargura, que forman parte del entramado urbano histórico de Rociana del Condado. La Calle Sevilla destaca por sus imponentes casas señoriales, fruto de la prosperidad vinícola de principios del siglo XX. Entre ellas, la Casa de las Lositas, edificada en 1911, sobresale por su fachada decorada con pequeñas losas verdes y su elaborada cerrajería . Esta calle, con su arquitectura tradicional y su relevancia en las festividades locales, es un símbolo del orgullo rocianero. Estas calles, con su riqueza arquitectónica y su importancia en la vida cultural y religiosa de Rociana del Condado, son esenciales para comprender la identidad y la historia de la localidad.