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Capilla de la Santa Cruz del Campo de Villarrasa

Construida en 1981 sobre un terreno donado en 1889 por Doña Gertrudis Rivera y Pérez, esta capilla reemplazó a una edificación anterior y fue diseñada por el arquitecto Joaquín Gómez Alberca, siguiendo un estilo regionalista que incorpora elementos históricos propios de la zona. Destacan en su interior los azulejos artísticos que representan los misterios del Santo Rosario, realizados por el ceramista sevillano Juan Aragón. 

La capilla alberga la imagen de la Santa Cruz del Campo, una obra de madera forrada en terciopelo rojo bordado en oro y decorada con motivos de la Pasión de Cristo. Esta imagen, que data de hace aproximadamente dos siglos, ha sido venerada por generaciones de fieles. En 1960, se le añadieron elementos de orfebrería en plata sobredorada, incluyendo un viril de oro del siglo XVIII y rayos repujados, obras de reconocidos orfebres sevillanos.

La capilla es sede de la Primitiva y Fervorosa Hermandad de la Santa Cruz del Campo, Sangre de Nuestro Señor Jesucristo y Santo Rosario, que organiza anualmente una serie de cultos y festividades en honor a su titular. Entre los actos más destacados se encuentran la Solemne Novena, que se celebra del 29 de abril al 7 de mayo, y la Procesión de la Santa Cruz, que recorre las calles de Villarrasa acompañada por música y devoción popular.

Capilla de la Santa Cruz de Arriba de Villarrasa

La capilla destaca por su armoniosa fachada de líneas neobarrocas y su interior luminoso y sobrio. En su altar principal se encuentra la venerada imagen de la Santa Cruz de Arriba, cuyo antiguo madero está revestido de plata y plata sobredorada. El retablo, tallado en madera de cedro, preside el altar y cobija la Santa Cruz. Además, la capilla alberga un valioso ajuar compuesto por obras de orfebrería, como el paso y el estandarte, y bordados de gran valor.

La capilla es sede de la Real y Antigua Hermandad de la Santa Cruz de Arriba, que organiza cultos mensuales el primer viernes de cada mes en honor a la Santa Cruz. Durante el mes de mayo, se celebran las tradicionales Fiestas de la Santa Cruz de Arriba, que incluyen misas, procesiones, pasacalles y actividades culturales, convirtiéndose en una de las celebraciones más importantes de Villarrasa.

Puente Gadea

El Puente Gadea es una emblemática infraestructura ubicada en el municipio de Villarrasa. Construido en 1935, este puente de hormigón armado se erige sobre el río Tinto, caracterizado por sus aguas de tonalidades rojizas debido a los minerales que arrastra. En su momento, fue una obra de gran relevancia para facilitar la comunicación entre el Condado y el Andévalo, especialmente entre Villarrasa y La Palma del Condado. 

Es un puente de arco de hormigón armado, una estructura robusta que ha perdurado a lo largo del tiempo. Su construcción permitió mejorar las comunicaciones en la región, siendo un elemento clave en la infraestructura vial de la época.

Se sitúa en un entorno natural único, donde se aprecian dos unidades paisajísticas diferenciadas. En la margen sur, cercana a Villarrasa, se observan terrenos con suaves cerros dedicados a cultivos de cereal y olivares, además de la finca ganadera La Zorrera. En la margen norte, el paisaje cambia a formaciones de eucaliptos, pinos y vegetación ribereña como adelfas y genistas, reflejando la transición hacia el Andévalo y la Sierra. 

El Puente Gadea es punto de partida de diversas rutas de senderismo que siguen el trazado del antiguo ferrocarril de Riotinto. Una de las rutas más destacadas es la que conecta el puente con los molinos harineros del río Tinto, pasando por el Molino de San Juan, el Molino de Gadea, el Molino de la Vega, el Molino de Juan Muñoz, el Molino del Centeno y el Molino de la Vadera. Este recorrido ofrece una experiencia única, combinando historia, arquitectura industrial y naturaleza en un paisaje de tonalidades rojizas.

Molinos del Tinto

Los Molinos del Tinto son un conjunto de antiguos molinos harineros situados a orillas del río Tinto, en el municipio de Villarrasa. Estas construcciones, que datan de los siglos XVIII y XIX, fueron fundamentales en la molienda de cereales para la población local y representan un valioso testimonio del patrimonio industrial de la comarca del Condado.

Los molinos del Tinto eran edificaciones de planta rectangular construidas en mampostería, con cubiertas a dos aguas y techumbres de madera. Su funcionamiento se basaba en la energía hidráulica proporcionada por el río Tinto, cuyas aguas, teñidas de un característico color rojizo debido a su alto contenido en hierro, eran canalizadas hacia los molinos mediante diques y acequias. Cada molino contaba con una o varias muelas de piedra que, movidas por la fuerza del agua, trituraban los granos de cereal.

A lo largo de los años, muchos de estos molinos han quedado en desuso y presentan signos de abandono. Sin embargo, su conservación parcial permite apreciar la ingeniería hidráulica de la época y el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales.

Villarrasa forma parte de la Ruta de los Molinos del Tinto, un recorrido que sigue el trazado del antiguo ferrocarril que unía las minas de Buitrón con el embarcadero de San Juan del Puerto. Esta ruta, que se puede realizar a pie o en bicicleta, permite descubrir varios de estos molinos, como el de La Vadera, el de Juan Muñoz, el de Gadea y el de Centeno. A lo largo del trayecto, los visitantes pueden disfrutar de paisajes naturales únicos, caracterizados por la presencia de eucaliptos, adelfas y el propio río Tinto.

La ruta ofrece una experiencia que combina historia, arquitectura y naturaleza, permitiendo a los excursionistas adentrarse en un entorno que parece sacado de otro planeta debido al color rojizo de las aguas del río.

Iglesia de San Vicente Mártir de Villarrasa

La Iglesia de San Vicente Mártir es el principal templo católico de Villarrasa. Construida inicialmente en el siglo XIV en estilo mudéjar, ha experimentado diversas transformaciones a lo largo de los siglos, especialmente tras los daños sufridos durante la Guerra Civil Española. La actual estructura, de estilo neomudéjar, fue reabierta al culto en 1954.

La iglesia original data del siglo XIV, con una construcción mudéjar que se refleja en su sencilla portada de piedra y el ojo de buey sobre ella. A lo largo de los siglos, ha sufrido varias reformas, siendo la más significativa la realizada entre 1785 y 1798, cuando se amplió y reforzó la estructura, incluyendo la sustitución del cuerpo de campanas de madera por uno de obra. Tras los daños sufridos en 1936, fue reconstruida y reabierta al culto en 1954.

El edificio presenta una planta de tres naves, siendo la central más alta y ancha que las laterales. La nave principal se cubre mediante artesa con tirantas, mientras que las laterales tienen techumbre a una sola pendiente. El crucero, delimitado por cuatro arcos peraltados, se cubre con cúpula de media naranja. La torre campanario se levanta junto a la cabecera del templo, con cuerpo de campanas rematado por un chapitel de azulejos.

El retablo mayor presenta yeserías doradas sobre fondo jaspeado. Sobre la mesa de altar figura un pequeño crucificado de la primera mitad del siglo XVI. Del arranque de los arcos torales penden dos lámparas de plata, una del siglo XVIII y otra del XIX. Las pinturas que decoran el presbiterio son de Juan Montes.

Por su parte, la nave del Evangelio está presidida por el camarín de Jesús Nazareno, imagen de vestir de Antonio Castillo Lastrucci datada en 1940. Avanzando por la nave, el retablo de las Ánimas, realizado por Joaquín Moreno Daza en 1954, contiene una pintura de la Virgen del Carmen de Juan Montes, también de 1954. En un sencillo altar recibe culto la Virgen de los Dolores, obra anónima sevillana del siglo XIX.

A la capilla del Sagrario se accede a través de una reja de hierro de 1951. El retablo de madera dorada y jaspeada fue tallado por Joaquín Moreno Daza en 1956. La bóveda y los muros laterales se decoran con pinturas de Juan Montes.

Por último, se puede visitar también la puerta de los pies, de estilo mudéjar, aunque actualmente permanece cegada. En el dintel de la puerta de acceso se encuentra un panel cerámico alegórico a San Vicente Mártir, realizado en Sevilla a mediados del siglo XVIII, que representa al santo con la palma del martirio, un cuervo y un bieldo.

Ermita de Nuestra Señora de las Angustias

La Iglesia de Nuestra Señora de las Angustias es uno de los principales monumentos religiosos de Villarrasa. Construida en el siglo XVI sobre edificaciones anteriores, ha sido objeto de diversas reformas que han incorporado elementos renacentistas y barrocos, principalmente en la fachada, cornisas, cúpula y camarín.

La iglesia presenta una planta de cajón, con un presbiterio de sección casi cuadrada y un camarín rectangular, ambos cubiertos con cúpulas decoradas con reproducciones en yeserías de hojarascas y símbolos pasionarios. La fachada principal cuenta con una portada de dos cuerpos, siendo el inferior de composición clásica con arquitrabe, friso y cornisa, y el superior un frontón central con un azulejo contemporáneo de la primitiva imagen de la Virgen de las Angustias. Sobre la cornisa alta se alza una espadaña de un solo cuerpo con arco de medio punto y pilastras de orden toscano.

En el interior de la iglesia se venera la imagen de Nuestra Señora de las Angustias, una talla de gran devoción para los habitantes de Villarrasa. La iglesia ha sido testigo de numerosos acontecimientos históricos y religiosos a lo largo de su historia, convirtiéndose en un lugar de gran importancia para la comunidad.

Ermita de Nuestra Señora de los Remedios

El Día de la Patrona de Villarrasa se celebra cada 18 de diciembre en honor a Nuestra Señora de los Remedios, una festividad profundamente arraigada en la tradición y devoción del municipio. Esta jornada conmemora la aparición de la Virgen en 1503, cuando, según la tradición, un vecino llamado Pedro de la Cruz encontró la imagen con el mensaje: “Aquí tienes tu remedio”.

La celebración comienza la noche anterior con el traslado de la imagen desde su ermita hasta la parroquia de San Vicente Mártir, donde se celebra una misa. Al día siguiente, la Virgen recorre en procesión las calles de Villarrasa, acompañada por numerosos fieles que expresan su fe y devoción.

La imagen de Nuestra Señora de los Remedios es una talla policromada del siglo XVI, concebida como alto relieve, que combina elementos renacentistas y góticos. Se venera en la Ermita de Nuestra Señora de los Remedios, un edificio barroco que destaca por su espadaña y cúpula.

Día de la Patrona

El Día de la Patrona de Villarrasa se celebra cada 18 de diciembre en honor a Nuestra Señora de los Remedios, una festividad profundamente arraigada en la tradición y devoción del municipio. Esta jornada conmemora la aparición de la Virgen en 1503, cuando, según la tradición, un vecino llamado Pedro de la Cruz encontró la imagen con el mensaje: “Aquí tienes tu remedio”.

La celebración comienza la noche anterior con el traslado de la imagen desde su ermita hasta la parroquia de San Vicente Mártir, donde se celebra una misa. Al día siguiente, la Virgen recorre en procesión las calles de Villarrasa, acompañada por numerosos fieles que expresan su fe y devoción.

La imagen de Nuestra Señora de los Remedios es una talla policromada del siglo XVI, concebida como alto relieve, que combina elementos renacentistas y góticos. Se venera en la Ermita de Nuestra Señora de los Remedios, un edificio barroco que destaca por su espadaña y cúpula

Feria de Nuestra Señora de los Remedios

La Feria y Fiestas Patronales en honor a Nuestra Señora de los Remedios se celebra cada año en el mes de agosto. Esta festividad combina la devoción religiosa con actividades lúdicas y culturales que atraen tanto a vecinos como a visitantes.

Las celebraciones comienzan el 15 de agosto con la procesión de la Patrona, la Virgen de los Remedios, recorriendo las calles del municipio en un acto de profunda devoción. Posteriormente, se desarrollan diversos festejos en el recinto ferial, incluyendo actuaciones musicales, actividades para los más pequeños y eventos deportivos.

Durante los días de feria, el recinto ferial se llena de casetas, luces y música, creando un ambiente festivo que invita a la convivencia y al disfrute. Las noches se amenizan con conciertos y espectáculos que ofrecen entretenimiento para todas las edades .

La devoción a la Virgen de los Remedios está profundamente arraigada en Villarrasa. Cada año, los fieles participan activamente en los actos religiosos, destacando la procesión del 15 de agosto como uno de los momentos más emotivos de las fiestas.

En resumen, la Feria y Fiestas Patronales en honor a Nuestra Señora de los Remedios en Villarrasa es una celebración que combina tradición, fe y diversión, consolidándose como una cita ineludible en el calendario festivo de la localidad.

Corpus Christi de Villarrasa

Durante esta jornada, las calles de Villarrasa se engalanan con alfombras florales, altares y decoraciones realizadas por los vecinos, creando un ambiente festivo y devoto. La procesión del Santísimo Sacramento recorre el casco urbano, pasando por estos adornos efímeros que reflejan la participación activa de la comunidad en la celebración.

La festividad del Corpus Christi en Villarrasa es una manifestación de la fe católica y una tradición arraigada que combina elementos religiosos y culturales, fortaleciendo los lazos comunitarios y atrayendo a visitantes interesados en las costumbres locales.