Visita 360

Dehesa Boyal

La Dehesa Boyal abarca 430 hectáreas de propiedad municipal, de las cuales 20 pertenecen al Parque Natural de San Sebastián. Este espacio destaca por su densa masa forestal, compuesta principalmente por unos 1.500 alcornoques, con una densidad media de 75 pies por hectárea. En los últimos años, se ha incrementado esta densidad mediante repoblaciones. Además, se encuentran eucaliptos, encinas y áreas de cultivo de cereales. 

El parque está equipado con fuentes de agua potable, merenderos y próximamente contará con barbacoas. Para los más activos, dispone de una pista de entrenamiento y ejercicios, así como una zona infantil con columpios y toboganes. El acceso rodado desde el municipio está completamente asfaltado, facilitando la llegada tanto de habitantes como de visitantes.

Parque Natural de Doñana

El Parque Nacional de Doñana es un mosaico de diferentes paisajes donde conviven una amplia variedad de especies de plantas y animales. Su extensión y situación estratégica convierten a este espacio natural en un importante lugar de invernada para las aves migratorias. Doñana destaca como una de las zonas húmedas más importantes de Europa.

Asentada en la esquina suroeste de la Península Ibérica, en la Comunidad Autónoma Andaluza, entre las provincias de Huelva, Sevilla y Cádiz, el reconocimiento del valor de los ecosistemas y la biodiversidad de Doñana comienza su recorrido con la constitución de la Reserva de la Estación Biológica de Doñana en 1962. Desde su ampliación, en febrero de 2004, el Parque Nacional de Doñana abarca 54.252 ha (más la zona de protección, de 7.450 ha), distribuidas en los municipios de Almonte e Hinojos, en la provincias de Huelva y Aznalcázar y La Puebla del Río, en la de Sevilla.

Por su parte, el Parque Natural de Doñana se crea a modo de cinturón de protección del Nacional. Actualmente, el Parque Natural de Doñana abarca 53.835 ha. La llamada “Comarca de Doñana”, o lo que es lo mismo, su área de influencia socioeconómica, ocupa una superficie de 2900 km2, de los cuales 1.155 son espacio protegido, y está formada por el territorio comprendido entre el litoral onubense, el Bajo Guadalquivir y el corredor Huelva-Sevilla. Abarca 14 municipios pertenecientes a 3 provincias distintas: Almonte, Bollullos Par del Condado, Bonares, Hinojos, Lucena del Puerto, Moguer, Palos de la Frontera y Rociana del Condado en Huelva; Aznalcázar, Isla Mayor, Pilas, Puebla del Río y Villamanrique de la Condesa en Sevilla; y Sanlúcar de Barrameda en Cádiz.

La singularidad de Doñana se debe a su gran variedad de ecosistemas que albergan una biodiversidad única en Europa. El más característico es la marisma, presente en diferente grado de transformación, pero también cuenta con una importante representación de formaciones forestales, matorral mediterráneo, playas y complejos lagunares. El Parque Nacional de Doñana es un mosaico de diferentes paisajes donde conviven una amplia variedad de especies de plantas y animales. Su extensión y situación estratégica convierten a este espacio natural en un importante lugar de invernada para las aves migratorias. Doñana destaca como una de las zonas húmedas más importantes de Europa.

Desde su declaración en 1969 como Parque Nacional, se han venido sucediendo distintos reconocimientos que manifiestan la relevancia internacional de Doñana en importantes redes supranacionales de extraordinario prestigio: Reserva de la Biosfera de la UNESCO; Zona de Especial Importancia para las aves (ZEPA); Zona de Especial Conservación (ZEC); Lista Verde de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN); Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO; junto a un conjunto de reconocimientos como la Carta Europea de Turismo Sostenible (CETS) o el Diploma del Consejo de Europa a la Gestión y Conservación, que ha ido renovando cada cinco años hasta la actualidad.

El enclave Espacio Natural Doñana es un paraíso para los amantes de la ornitología. A principios de otoño y durante el invierno se puede disfrutar de la presencia de miles de aves acuáticas como ánsares y anátidas procedentes del norte de Europa. En primavera y verano llegan desde África cigüeñas, garzas y golondrinas, entre otras especies, en busca de alimento y de un clima más suave.

Los pinares, los bosques de ribera, las dehesas de alcornoques, las manchas de matorral, el litoral y sobre todo los humedales (marismas, lagunas, arroyos y ríos) constituyen medios muy favorables para el desarrollo de comunidades de aves muy diversas. Doñana alberga extensos pinares de pinos piñoneros y un denso matorral mediterráneo que proporcionan un hábitat adecuado al emblemático lince ibérico y a diversas especies de rapaces como el águila imperial.

Otro punto de interés del espacio se encuentra en el sistema de dunas fósiles del Asperillo que discurre paralelo a la costa. Ya en la playa, se puede contemplar el impresionante Acantilado del Asperillo, declarado Monumento Natural por su singularidad y belleza.

Al Norte y al Sur del espacio natural se encuentra otra de las piezas que compone el inigualable puzzle que representa Doñana; se trata de las aguas someras de la Marisma Gallega, el Lucio del Cangrejo y las Marismas de Bonanza. En ellas se alimentan y crían innumerables aves. El visitante puede deleitarse observando la horizontalidad que ofrece este paisaje, la avifauna que lo habita y el espectacular vuelo de los flamencos.

Estas tierras han sido pobladas y modificadas por el hombre a lo largo de su historia. Usos tradicionales como la apicultura, la recolección de piñas o la agricultura aún se practican. Aunque se están perdiendo algunas profesiones como el carboneo, es posible encontrar algunos boliches activos en el parque.

La Aldea del Rocío lugar de celebración de la popular Romería del Rocío es un inigualable balcón a este espacio natural.

Especial de Hinojos:
Hinojos, con un término municipal de 31.988 ha, aporta al Espacio Natural de Doñana 23.863 de las cuales 10.631 pertenecen al Parque Nacional y 13.232 al Parque Natural, lo que supone casi el 75% de su territorio, siendo el municipio que tiene más territorio protegido. La Marisma de Hinojos se extiende por 8.500 ha, propiedad del Ayuntamiento de nuestro pueblo.

Del patrimonio cultural dentro de Doñana, destaca el Palacio del Rey, también conocido como Palacio del Lomo del Grullo, que fue ordenado construir por el Rey Juan II (1398-1479), siendo los Reyes Católicos los que le dieron mayor esplendor. El edificio se remozó en fechas diversas y en 1770 se procede a su total rehabilitación. A mediados del siglo XIX, el Duque de Montpensier adquiere la propiedad, siendo una de sus hijas, la Condesa de París, la que impulsaría la rehabilitación del palacio.

Puntos de interés:

Centro de visitantes “El Acebuche”: El Acebuche intenta recomponer el mosaico del Espacio Natural de Doñana a través de su exposición interpretativa. Playas, marismas, bosques, dunas y el ecosistema de transición, la vera se integra con la visión antropológica de aquellas actividades desarrolladas tradicionalmente en este medio. La muestra explica también la transformación que sufre el paisaje en las diferentes estaciones y la importancia de este humedal para la conservación de un gran número de aves migratorias. Dispone de programas para centros escolares y Naturaleza para Todos (destinado a personas con discapacidad).

Observatorio de lince ibérico: El actual observatorio del Lince Ibérico se encuentra en el sendero peatonal «Huerto y Pajas», que se localiza junto al centro de visitantes El Acebuche. De camino al observatorio se puede contemplar uno de los paisajes más representativos de Doñana, los «cotos», formado por matorrales de composición heterogénea, en los que sobresalen pequeños bosquetes de pino piñonero con pies dispersos de sabinas, acebuches y alcornoques. Constituye este paisaje el hábitat ideal para pequeños y grandes mamíferos: conejos, ciervos, gamos, jabalíes, meloncillos, zorros, tejones, o incluso linces ibéricos, y ofrece zonas de nidificación ideal para diversas especies como el milano real, el águila calzada, el águila imperial, el cernícalo o el rabilargo entre otros muchos.

La importancia de conservar el hábitat del lince ibérico, especie representativa de este territorio, ha llevado al desarrollo de Programas Educativos y de Interpretación, guiados por personal especializado, que realizan el sendero peatonal y donde se tiene la posibilidad de contemplar varios ejemplares de lince ibérico desde este observatorio.

La visita a este observatorio es gratuita pero es necesario hacer una reserva previamente. Esta reserva puede hacerse en el propio Centro de Visitantes El Acebuche, a través del teléfono 959 439 629, o bien a través de algunas de las empresas turísticas autorizadas que incluyen esta visita entre su oferta de servicios.

Centro de visitantes de la Rocina: La Rocina está cerca de la aldea del Rocío, en el curso bajo del arroyo del mismo nombre. Este centro sirve de punto de partida para el interesante sendero que recorre parte de su cauce y pretende explicar las formaciones vegetales que están presente en él, como los pinares, helechales, brezales, zarzales y carrizales, así como la vegetación típica del monte blanco, integrado principalmente por jaguarzo y matorral aromático como la lavanda, el romero o el tomillo. Además de explicar estas formaciones vegetales, el centro de visitantes muestra la fauna presente en ellas, donde abundan las aves migratorias y acuáticas como el voluminoso ánsar común, el llamativo calamón o la amenazada garcilla cangrejera.

Centro de visitantes del Acebrón: El Acebrón es una antigua casa-palacio, construida en la segunda mitad del siglo XX que posteriormente ha sido adecuada para la difusión y el conocimiento del patrimonio etnográfico del Parque Nacional Doñana. La exposición Doñana y el hombre ofrece la posibilidad al visitante de conocer diversos aspectos y peculiaridades de la relación de los lugareños con su medio natural. Se muestran desde cómo eran sus chozas o viviendas, construidas a partir de elementos vegetales del entorno, hasta la organización jerárquica de la familia; se profundiza en la dura vida en las marismas y en los oficios tradicionales que se desarrollaban en ella como la caza, la pesca y la ganadería. La muestra, además, trata la evolución actual de otros usos como la siembra del fresón, el turismo o la hostelería. Por supuesto, no se olvidan arraigadas tradiciones como la Saca de las Yeguas o la mundialmente famosa Romería del Rocío.

Centro ornitológico Francisco Bernis: Este centro es un paso obligado para todos los ornitólogos y amantes de la naturaleza que visitan este espacio único en el mundo. Aquí se ubican las oficinas de SEO/BirdLife en Doñana, siendo el eje conductor que canaliza una amplia diversidad de actividades de conservación, anillamiento, formación, educación ambiental y voluntariado. Desde sus amplias terrazas es posible observar espátulas, flamencos, moritos, garzas, miles de aves acuáticas y, muy frecuentemente, a la escasa águila imperial ibérica. Gracias a la colaboración de Zeiss, el centro pone a disposición del visitante telescopios y prismáticos de alta gama. Además, el personal experto del Centro, se pone al servicio del visitante para ofrecer la información más especializada sobre las aves de Doñana, los últimos avistamientos de interés, rarezas y datos sobre las mejores rutas. A lo largo de todo el año, este centro oferta un programa muy diverso de cursos formativos, talleres de educación ambiental, campañas de anillamiento científico, charlas y jornadas de voluntariado, actividades en las que cualquiera puede participar.

Hinojos

Torre del Río del Oro

La Torre del Río de Oro, conocida popularmente como la Torre del Loro, es una torre almenara declarada Bien de Interés Cultural, situada en el límite de los términos municipales de Palos de la Frontera, Almonte, Moguer y Lucena del Puerto. Su denominación da nombre a la playa de Torre del Loro. Se encuentra en ruinas junto a la desembocadura de un arroyo, entre la orilla del océano Atlántico y los pies del acantilado.

La torre se citaba a inicios del siglo XVI como una poderosa atalaya pero un informe de Pedro Mateos de 1748 contiene los graves daños que un temporal causó en los cimientos de la torre, amenazando con arruinar hasta un tercio de los mismos.

En la década precedente unos temporales habían desnudado los cimientos de la torre, causando alarma, pero otro temporal cubrió el hueco abierto por el primero, por lo que la alarma quedó acallada. Ambas reparaciones tenían la complicación técnica de reforzar los cimientos sobre firme de una torre ubicada sobre la arena y completamente rodeada por el mar en pleamar. La solución empleada fue crear un forro de sillares de piedra ostionera hasta los siete metros de altura. En 1756 se aprecia como inevitable la ruina de la torre a largo plazo por su emplazamiento, rodeada de agua y solo accesible en bajamar. Las reformas realizadas en los años anteriores, no obstante, facilita que en 1764 sea observada en buen estado. En 1827 aún figura como torre activa en el Diccionario geográfico-estadístico de España y Portugal de Sebastián Miñano, aunque en 1867 aparece ya como en ruinas en los derroteros de la costa.

Almonte