Visita 360

Naturaleza

Ruta circular Hinojos-Almonte-Bollullos

Comience atravesando la carretera y girando hacia la izquierda por el sendero que le llevará al monte público llamado “Los Propios”, donde abundan los pinos piñoneros rodeados de matorral.

Siga en dirección a la casa forestal de Cumbre Hermosa, dentro de los montes ordenados de Almonte.

Siguiendo por el camino del Juncalejo, se comrpueba cómo cambia el paisaje, dando paso a cultivos como el olivo y los cereales. Esta tónica paisajística se mantiene hasta llegar Almonte pero, tras pasar este municipio, las vides cobran todo el protagonismo.

Paralelos al arroyo Cárcava se llega a Bollullos pero, antes de salir de este municipio, se puede realizar una parada en la bella Dehesa de San Sebastián.

Para completar esta ruta circular hasta Hinojos, el eucalipto irá ganando terreno y, como es habitual en las zonas donde abunda este árbol, deberá hacer frente a bancos de arenas generosos. El esfuerzo merecerá la pena vista la belleza de la Dehesa Garruchena, monte de alcornoques y pastos con estampas únicas.

Se volverá a entrar en “Los Propios”, donde comenzó la ruta y desde donde se accede al arroyo El Algarbo. De allí se volverá a Cubre Hermosa nuevamente para volver a Hinojos sin posibilidad alguna de pérdida.

Parque Natural de Doñana

El Parque Nacional de Doñana es un mosaico de diferentes paisajes donde conviven una amplia variedad de especies de plantas y animales. Su extensión y situación estratégica convierten a este espacio natural en un importante lugar de invernada para las aves migratorias. Doñana destaca como una de las zonas húmedas más importantes de Europa.

Asentada en la esquina suroeste de la Península Ibérica, en la Comunidad Autónoma Andaluza, entre las provincias de Huelva, Sevilla y Cádiz, el reconocimiento del valor de los ecosistemas y la biodiversidad de Doñana comienza su recorrido con la constitución de la Reserva de la Estación Biológica de Doñana en 1962. Desde su ampliación, en febrero de 2004, el Parque Nacional de Doñana abarca 54.252 ha (más la zona de protección, de 7.450 ha), distribuidas en los municipios de Almonte e Hinojos, en la provincias de Huelva y Aznalcázar y La Puebla del Río, en la de Sevilla.

Por su parte, el Parque Natural de Doñana se crea a modo de cinturón de protección del Nacional. Actualmente, el Parque Natural de Doñana abarca 53.835 ha. La llamada “Comarca de Doñana”, o lo que es lo mismo, su área de influencia socioeconómica, ocupa una superficie de 2900 km2, de los cuales 1.155 son espacio protegido, y está formada por el territorio comprendido entre el litoral onubense, el Bajo Guadalquivir y el corredor Huelva-Sevilla. Abarca 14 municipios pertenecientes a 3 provincias distintas: Almonte, Bollullos Par del Condado, Bonares, Hinojos, Lucena del Puerto, Moguer, Palos de la Frontera y Rociana del Condado en Huelva; Aznalcázar, Isla Mayor, Pilas, Puebla del Río y Villamanrique de la Condesa en Sevilla; y Sanlúcar de Barrameda en Cádiz.

La singularidad de Doñana se debe a su gran variedad de ecosistemas que albergan una biodiversidad única en Europa. El más característico es la marisma, presente en diferente grado de transformación, pero también cuenta con una importante representación de formaciones forestales, matorral mediterráneo, playas y complejos lagunares. El Parque Nacional de Doñana es un mosaico de diferentes paisajes donde conviven una amplia variedad de especies de plantas y animales. Su extensión y situación estratégica convierten a este espacio natural en un importante lugar de invernada para las aves migratorias. Doñana destaca como una de las zonas húmedas más importantes de Europa.

Desde su declaración en 1969 como Parque Nacional, se han venido sucediendo distintos reconocimientos que manifiestan la relevancia internacional de Doñana en importantes redes supranacionales de extraordinario prestigio: Reserva de la Biosfera de la UNESCO; Zona de Especial Importancia para las aves (ZEPA); Zona de Especial Conservación (ZEC); Lista Verde de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN); Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO; junto a un conjunto de reconocimientos como la Carta Europea de Turismo Sostenible (CETS) o el Diploma del Consejo de Europa a la Gestión y Conservación, que ha ido renovando cada cinco años hasta la actualidad.

El enclave Espacio Natural Doñana es un paraíso para los amantes de la ornitología. A principios de otoño y durante el invierno se puede disfrutar de la presencia de miles de aves acuáticas como ánsares y anátidas procedentes del norte de Europa. En primavera y verano llegan desde África cigüeñas, garzas y golondrinas, entre otras especies, en busca de alimento y de un clima más suave.

Los pinares, los bosques de ribera, las dehesas de alcornoques, las manchas de matorral, el litoral y sobre todo los humedales (marismas, lagunas, arroyos y ríos) constituyen medios muy favorables para el desarrollo de comunidades de aves muy diversas. Doñana alberga extensos pinares de pinos piñoneros y un denso matorral mediterráneo que proporcionan un hábitat adecuado al emblemático lince ibérico y a diversas especies de rapaces como el águila imperial.

Otro punto de interés del espacio se encuentra en el sistema de dunas fósiles del Asperillo que discurre paralelo a la costa. Ya en la playa, se puede contemplar el impresionante Acantilado del Asperillo, declarado Monumento Natural por su singularidad y belleza.

Al Norte y al Sur del espacio natural se encuentra otra de las piezas que compone el inigualable puzzle que representa Doñana; se trata de las aguas someras de la Marisma Gallega, el Lucio del Cangrejo y las Marismas de Bonanza. En ellas se alimentan y crían innumerables aves. El visitante puede deleitarse observando la horizontalidad que ofrece este paisaje, la avifauna que lo habita y el espectacular vuelo de los flamencos.

Estas tierras han sido pobladas y modificadas por el hombre a lo largo de su historia. Usos tradicionales como la apicultura, la recolección de piñas o la agricultura aún se practican. Aunque se están perdiendo algunas profesiones como el carboneo, es posible encontrar algunos boliches activos en el parque.

La Aldea del Rocío lugar de celebración de la popular Romería del Rocío es un inigualable balcón a este espacio natural.

Especial de Hinojos:
Hinojos, con un término municipal de 31.988 ha, aporta al Espacio Natural de Doñana 23.863 de las cuales 10.631 pertenecen al Parque Nacional y 13.232 al Parque Natural, lo que supone casi el 75% de su territorio, siendo el municipio que tiene más territorio protegido. La Marisma de Hinojos se extiende por 8.500 ha, propiedad del Ayuntamiento de nuestro pueblo.

Del patrimonio cultural dentro de Doñana, destaca el Palacio del Rey, también conocido como Palacio del Lomo del Grullo, que fue ordenado construir por el Rey Juan II (1398-1479), siendo los Reyes Católicos los que le dieron mayor esplendor. El edificio se remozó en fechas diversas y en 1770 se procede a su total rehabilitación. A mediados del siglo XIX, el Duque de Montpensier adquiere la propiedad, siendo una de sus hijas, la Condesa de París, la que impulsaría la rehabilitación del palacio.

Puntos de interés:

Centro de visitantes “El Acebuche”: El Acebuche intenta recomponer el mosaico del Espacio Natural de Doñana a través de su exposición interpretativa. Playas, marismas, bosques, dunas y el ecosistema de transición, la vera se integra con la visión antropológica de aquellas actividades desarrolladas tradicionalmente en este medio. La muestra explica también la transformación que sufre el paisaje en las diferentes estaciones y la importancia de este humedal para la conservación de un gran número de aves migratorias. Dispone de programas para centros escolares y Naturaleza para Todos (destinado a personas con discapacidad).

Observatorio de lince ibérico: El actual observatorio del Lince Ibérico se encuentra en el sendero peatonal «Huerto y Pajas», que se localiza junto al centro de visitantes El Acebuche. De camino al observatorio se puede contemplar uno de los paisajes más representativos de Doñana, los «cotos», formado por matorrales de composición heterogénea, en los que sobresalen pequeños bosquetes de pino piñonero con pies dispersos de sabinas, acebuches y alcornoques. Constituye este paisaje el hábitat ideal para pequeños y grandes mamíferos: conejos, ciervos, gamos, jabalíes, meloncillos, zorros, tejones, o incluso linces ibéricos, y ofrece zonas de nidificación ideal para diversas especies como el milano real, el águila calzada, el águila imperial, el cernícalo o el rabilargo entre otros muchos.

La importancia de conservar el hábitat del lince ibérico, especie representativa de este territorio, ha llevado al desarrollo de Programas Educativos y de Interpretación, guiados por personal especializado, que realizan el sendero peatonal y donde se tiene la posibilidad de contemplar varios ejemplares de lince ibérico desde este observatorio.

La visita a este observatorio es gratuita pero es necesario hacer una reserva previamente. Esta reserva puede hacerse en el propio Centro de Visitantes El Acebuche, a través del teléfono 959 439 629, o bien a través de algunas de las empresas turísticas autorizadas que incluyen esta visita entre su oferta de servicios.

Centro de visitantes de la Rocina: La Rocina está cerca de la aldea del Rocío, en el curso bajo del arroyo del mismo nombre. Este centro sirve de punto de partida para el interesante sendero que recorre parte de su cauce y pretende explicar las formaciones vegetales que están presente en él, como los pinares, helechales, brezales, zarzales y carrizales, así como la vegetación típica del monte blanco, integrado principalmente por jaguarzo y matorral aromático como la lavanda, el romero o el tomillo. Además de explicar estas formaciones vegetales, el centro de visitantes muestra la fauna presente en ellas, donde abundan las aves migratorias y acuáticas como el voluminoso ánsar común, el llamativo calamón o la amenazada garcilla cangrejera.

Centro de visitantes del Acebrón: El Acebrón es una antigua casa-palacio, construida en la segunda mitad del siglo XX que posteriormente ha sido adecuada para la difusión y el conocimiento del patrimonio etnográfico del Parque Nacional Doñana. La exposición Doñana y el hombre ofrece la posibilidad al visitante de conocer diversos aspectos y peculiaridades de la relación de los lugareños con su medio natural. Se muestran desde cómo eran sus chozas o viviendas, construidas a partir de elementos vegetales del entorno, hasta la organización jerárquica de la familia; se profundiza en la dura vida en las marismas y en los oficios tradicionales que se desarrollaban en ella como la caza, la pesca y la ganadería. La muestra, además, trata la evolución actual de otros usos como la siembra del fresón, el turismo o la hostelería. Por supuesto, no se olvidan arraigadas tradiciones como la Saca de las Yeguas o la mundialmente famosa Romería del Rocío.

Centro ornitológico Francisco Bernis: Este centro es un paso obligado para todos los ornitólogos y amantes de la naturaleza que visitan este espacio único en el mundo. Aquí se ubican las oficinas de SEO/BirdLife en Doñana, siendo el eje conductor que canaliza una amplia diversidad de actividades de conservación, anillamiento, formación, educación ambiental y voluntariado. Desde sus amplias terrazas es posible observar espátulas, flamencos, moritos, garzas, miles de aves acuáticas y, muy frecuentemente, a la escasa águila imperial ibérica. Gracias a la colaboración de Zeiss, el centro pone a disposición del visitante telescopios y prismáticos de alta gama. Además, el personal experto del Centro, se pone al servicio del visitante para ofrecer la información más especializada sobre las aves de Doñana, los últimos avistamientos de interés, rarezas y datos sobre las mejores rutas. A lo largo de todo el año, este centro oferta un programa muy diverso de cursos formativos, talleres de educación ambiental, campañas de anillamiento científico, charlas y jornadas de voluntariado, actividades en las que cualquiera puede participar.

Ruta Matalascañas-Sanlúcar de Barrameda

Innumerables propuestas gastronómicas, de ocio, actividades al aire libre, diversión nocturna, y deportes náuticos, así como paseos en dromedarios y caballos por dunas y orilla hacen de Playa de Matalascañas un marco incomparable y visita obligada para todos los públicos. Lugar privilegiado donde la luz, la naturaleza y el clima se confunden para ofrecer los más bellos atardeceres y las más singulares estampas de Torre La Higuera.

Matalascañas brinda al visitante la más amplia variedad de alojamientos turísticos como apartamentos turísticos, hostales y hoteles de hasta cuatro estrellas ofrecen al turista la oportunidad de vivir experiencias exclusivas, tanto en el interior como a orillas del Océano Atlántico. Destino ideal para singles, parejas y familias por sus numerosos servicios y propuestas para el relax, deporte y entretenimiento así como para la realización de eventos personales y empresariales. Sin duda, en este extraordinario entorno se pone a disposición del visitante unas excelentes instalaciones y un servicio de calidad que garantizan el éxito de la estancia en Playa de Matalascañas.

Laberintos de senderos y caminos se disponen en una superficie de dunas y pinos desde donde el visitante podrá contemplar el infinito Océano Atlántico por un lado, y un vasto mar de pinares verdes por otro. Es el Parque Dunar, verdadero lugar de deleite, en el que pasear a lomos de un dromedario por la superficie dunar, o montar a caballo en la orilla se convierte en una experiencia inolvidable para los amantes de la naturaleza. Con el objetivo de dinamizar y recuperar la zona, la Asociación Parque Dunar organiza actividades de senderismo y de educación ambiental, de tal forma que ecoturismo, deporte y ocio se dan la mano en este espléndido Parque de Doñana.

Kilómetros de carril bici recorren la urbanización de Matalascañas, transcurriendo entre pinos y matorral por el Paseo Doñana, paralelo al Parque Nacional y conectando Matalascañas con Mazagón. Asimismo, caminando por el Sendero Dunar, el visitante conocerá el sistema más importante de dunas móviles de cuantos permanecen en la península ibérica y uno de los paisajes más espectaculares de Doñana.

En Matalascañas y a lo largo de todo el año, se organizan carreras populares y eventos deportivos, para los amantes de la vida sana y las actividades al aire libre. En verano, una de las experiencias más atractivas y refrescantes que puede vivir el visitante es contemplar la costa de Doñana desde el mismo océano y sentir éste plenamente. Es por eso que existen clubes y empresas de turismo activo que ofrecen una gran variedad de cursos y actividades lúdicas-deportivas y acuáticas para todos los públicos. Motos de agua, pesca deportiva, rutas marítimas, surf, bananas, vela, hidropedales… un sinfín de posibilidades para que el verano, además de saludable, sea divertido y fascinante; todo ello en el entorno excepcional de Playa de Matalascañas.

Matalascañas es posible disfrutarla no sólo en su temporada estival. El año comienza con su Cabalgata de Reyes Magos y sus populares Carnavales, para abrir el verano con las impresionantes Fiestas de San Juan. Numerosos bares y pubs nocturnos, centros de ocio, ferias de artesanía y teatros de calle amenizan los días y las noches en este destino turístico, que también sabe considerar a los niños en su oferta recreativa. Así, talleres lúdicos y educativos en la misma playa, paseos en dromedario, música callejera, travesías, noche de estrellas y brincos en camas elásticas con toboganes y trampolines, forman parte de esta oferta, que hacen que Playa de Matalascañas se convierta en un atractivo lugar de vacaciones.

La existencia de equipamientos óptimos, las condiciones de accesibilidad o el conjunto de servicios prestados a los usuarios le han dado el reconocimiento de Playa Inclusiva, con Bandera Ecoplaya y los distintivos de calidad turística SICTED y Q de Calidad. Está dotada con 7 puestos de Socorrismo y Vigilancia a lo largo de toda su playa. Así mismo, 9 módulos de aseos autolimpiables se encuentran distribuidos por el paseo marítimo y en la propia urbanización, la cual puede ser recorrida con el autobús urbano y disfrutada con el tren turístico. De igual manera se dispone de servicio de taxis y autobuses interurbanos que permiten al visitante viajar incluso en horario nocturno.

Matalascañas dispone de una diversa gastronomía; platos saludables y sabrosos, en las que las carnes, pescados y mariscos de la costa de Huelva se ven bien acompañados por las excelentes hortalizas y verduras de las huertas locales y regados por los mejores vinos de la Comarca. El pescaito frito, las coquinas de Matalascañas, los chocos y gambas blancas de Huelva, así como las carnes ibéricas de su sierra, son sin duda un atractivo para los más exquisitos paladares.

Productos locales de gran calidad como la miel, el aceite y los frutos rojos ecológicos complementan, sin duda, esta gran oferta gastronómica, distribuida por los numerosos restaurantes del interior y sus 23 chiringuitos a lo largo de 4 kilómetros de espléndidas arenas.

Carril cicloturista del Asperillo

Este carril cicloturista discurre a lo largo de uno de los paisajes más destacados del Parque Natural de Doñana: el acantilado El Asperillo, del cual toma su nombre. Este acantilado, declarado asimismo Monumento Natural de Andalucía, está formado por arenas que constituyeron en su día dunas móviles y que debido a una posterior elevación del terreno junto con la acción ejercida por la vegetación, originaron el actual acantilado costero de arenas estabilizadas que en diversos puntos sobrepasan los 100 metros de altitud.

Aproximadamente a los 4 y 11 kilómetros del punto de partida de este carril cicloturista encontrará el inicio de los senderos Laguna del Jaral y Cuesta Maneli respectivamente, los cuales son espléndidas oportunidades para poder disfrutar andando de esta magnífica atalaya natural.

Sendero Paseo Marismeño

El entorno por el que discurre el paseo, en plena aldea del Rocío, es
espectacular, ya que se encuentra junto a la marisma y se pueden observar
caballos y potrillos durante todo el año, así como espátulas, flamencos, moritos
o garzas. Es un paseo obligado para las personas amantes de la ornitología y la
naturaleza y para contemplar un atardecer maravilloso.

En el mirador de la marisma se homenajea a la figura del tamborilero, personaje
indispensable en la Romería del Rocío, con una representación a tamaño
natural, tocando la flauta y el tamboril, y vestido con clásico traje rociero y
sombrero de ala ancha. El autor de la escultura es José Manuel Díaz Cerpa.

Este paseo se une con la Capilla Votiva y con el Santuario con una pasarela, para que pueda ser recorrida por personas con movilidad reducida o en silla de ruedas.

Sendero Laguna Ribetehilo

Ribetehilo (hilera de riberas) marca el encuentro de dos sustratos geológicos diferentes. Este sendero de 2,4 km y dificultad baja, discurre a través de una pasarela de madera y recorre justamente ese límite que en el pasado fue cauce, apenas hoy reconocible, de las aguas que por fin salían a la superficie. Este conjunto de lagunas, acompañado de un mar de pinos piñoneros y monte blanco, suponen un contraste con el paisaje fundamentalmente arenoso del entorno. Alcornoques, madroños y retamas están sustituyendo los eucaliptos con los que se repobló la zona años atrás.

A lo largo de este recorrido se encuentran carteles explicativos sobre diferentes temas de interés: las repoblaciones de eucaliptos y pinos; la turba y plantas carnívoras; el madroño y sus frutos; el palmito y sus aprovechamientos; los sustratos geológicos y el color de las arenas; o sobre la restauración del paisaje y su visión futura que, poco a poco, se observa en buena parte del recorrido. El sendero lineal discurre directamente sobre la arena hasta llegar a una pasarela que atraviesa la laguna y permite disfrutar desde dentro de una de estas manchas de humedad.

La cómoda pasarela de madera permite conocer una de esas lagunas, la del Galápago, y la vegetación que pretende hoy recuperar el aspecto de estos terrenos que conocieron nuestros ancestros.