La silueta del templo parroquial y de su esbelta torre domina el valle del “Campo de Tejada”. Situado en lo alto, sobre la plaza principal del pueblo, presenta al exterior el peculiar perfil de su torre fachada, a cuyos pies se abre su “Puerta del Perdón”.
Su origen constructivo es todo un enigma, aunque hay pinceladas que aclaran algo. Un manuscrito del año 1760, refiriéndose a Paterna, dice: “antes de la general pérdida de España, era ya población, según lo acredita la obra de su templo contemporáneo a los mismos muros de Texada”. En otra fuente escrita unos años más tarde, en el año 1773, se dice: “Después de ganada Paterna por el Santo Rey, se erigió la Iglesia Parroquial de San Bartolomé en el mismo sitio que ocupaba la Mezquita, aprovechándose la mayor parte como igualmente su atalaya”.
De igual modo, algunos detalles de su propia estructura actual como su elevada altura, la corpulencia de sus pilares interiores y contrafuertes exteriores, una techumbre totalmente abovedada o los numerosos detalles gótico-mudéjar que posee (con un ramillete de almenas que circundan el templo parroquial) podrían indicar que tras la conquista de estas tierras por Alfonso X El Sabio en el año 1253, este daría orden de reconstruir la antigua mezquita con un fin tanto espiritual como defensivo.
La presencia templaria en la zona del Campo de Tejada en los primeros años de la Reconquista está sobradamente contrastada. La fuerte devoción de estos “freires” o “Caballeros del Temple” al Apóstol San Bartolomé, podrían ser el origen del nombramiento del nuevo templo cristiano.
El terremoto de 1755 la destruyó parcialmente, procediendo a su reconstrucción al siguiente año. Estas obras fueron dirigidas por D. Pedro de Silva, Maestro de Obras de Arquitecturas y Aparejador Mayor del Arzobispado de Sevilla. En 1934 volvió a ser destruida por el incendio intencionado en los años convulsos anteriores a la contienda civil, siendo reconstruida nuevamente y conservándose así hasta nuestros días.
En su interior destacan dos imágenes, sobre todo por su antigüedad. Por un lado, la del Santísimo Cristo de la Misericordia, un crucificado de estilo gótico del segundo tercio del siglo XVI, de autor anónimo sevillano, presumiblemente atribuido a Bernardino Ortega. Procesiona en la actualidad en el Paso del “Santo Entierro de Cristo”, en la noche del Viernes Santo, en la cofradía del mismo nombre. Por otro lado, la Imagen del Patrón San Bartolomé, talla de Jerónimo Hernández, maestro de Martínez Montañez, del año 1568. Posee un espléndido archivo con documentos que se remontan al siglo XVI.