Visita 360

Ruta circular Rociana-Bonares

Esta ruta de 31 km y dificultad baja parte desde Rociana del Condado, pasando por parajes como El Corchito y el Arboreto del Villar, y regresa a Rociana tras bordear el arroyo Moriana. 

Tras su salida, a su paso por el camino de la Verilla del Rosal, se pueden obtener unas asombrosas vistas del Condado. También se encuentran campos de cultivo, pinos, eucaliptos y olivares. A la altura del polideportivo es posible desviarse un kilómetro hasta Bonares por el sendero paralelo a la HU-3108. 

Continuando es recorrido, se atraviesa una pasarela hasta llegar al Corchito, un inmenso pinar con árboles de considerable tamaño. En el kilómetro 12 se llega hasta una vía asfaltada en dirección al Arboreto del Villar, situado en el Coto de la Matilla.

Desde el Villar se puede retroceder quinientos metros hasta la intersección con Rociana para tomar la vía de la derecha y después todo recto hasta el arroyo Moriana. Disfrute del canto de las aves, algunas de ellas rapaces como el aguililla calzada. En este punto, de enorme belleza, empieza a transformarse el paisaje, apareciendo cultivos de secano que reinan a sus anchas hasta llegar a Rociana del Condado.

Bonares

Ruta Huerto del Hambre

La ruta comienza en el municipio de Villarrasa, terminando en la “Dehesa Boyal”, más conocida por los habitantes como “Huerto del Hambre”. Alegra el recorrido hermosos paisajes de Campiña (predominando cultivos de girasol y cereal) y Andévalo (compuestos de olivos, eucaliptos, jaras..).

Se accede al municipio por la entrada en la que se deja a la derecha la Ermita de Nuestra Señora de las Angustias para continuar por las calles Alférez García Mateo, Larga y Cruz, hasta llegar a la granja paralela al cementerio, en donde parte el camino de La Torre en dirección a la Granja de los Tablazos.

Hasta el kilómetro 2, aproximadamente, se pueden visualizar cultivos de secano y algunas pequeñas áreas de olivos refrescados por el Arroyo San Vicente Se observa entonces un camino a la izquierda con rumbo al Mirador Minero donde se aprecia el recorrido del río Tinto y las ruinas de los molinos.

Se debe seguir hasta la antigua Línea Férrea Riotinto-Niebla, avanzando paralelo al río y dejando a la izquierda el Puente La Aradilla. Aquí destacan tierras de cultivos, eucaliptos, jaras y ruinas de molinos. Todo ello integrado en el hermoso paisaje que forman las curvas del río Tinto.

Llegando bajo el puente antiguo de Gadea, se puede admirar un antiguo dique junto a un molino del siglo XVIII. Se puede pasar por puente y volver hacia atrás recorriendo la orilla opuesta del Tinto, apreciando, de nuevo, sus hermosos paisajes de cultivos, olivos y cereales. Además, también se pueden avistar multitud de aves como cigüeñas, abejarucos, abubillas, etc. típicas de espacios abiertos y matorral.

Una vez llegados de nuevo junto al “Puente La Aradilla”, se debe girar hacia la “Dehesa Boyal”, atravesando campos de cereales y abundantes jaras, tojos, acebuches, etc., refrescados por el Arroyo Rubio.

Una vez llegado al Huerto del Hambre o Dehesa Boyal, se puede visualizar el hermosos paraje compuesto por jaras, palmitos, adelfas (cercanas al curso de agua), eucaliptos, campos de cultivos (girasoles y olivos), y también su área recreativa, donde se encuentra una plaza de toros bajo la falda del monte “Casa de la Cumbre del Sordo”, al igual que un pequeño rancho, más conocido como “Rancho el Willy”.

Villarrasa

Ruta Aldea de Tujena – El Chorrito

Esta es una de las rutas más sencillas y de menor intensidad que se pueden hacer en la comarca. Apenas son seis kilómetros sin pendiente que se pueden plantear más como un paseo agradable que como un reto deportivo.

Desde la aldea de Tujena, donde está la Ermita de San Isidro Labrador, se coge la HU-6108, girando tras un kilómetro a la izquierda para coger la carretera de Berrocal. Siguiendo este camino se llega al paraje de El Chorrito.

En el camino hasta completar la ruta se puede disfrutar de variados paisajes. El olivar al principio, donde campan a sus anchas perdices, terreras y sisones. Poco a poco el paisaje se irá quebrando acompañado por el río Corumbel al fondo. Los campos de cultivo van perdiendo protagonismo paulatinamente a favor de eucaliptales, jaras, lentiscos, palmas y brezos. De vez en cuando alguna encina y alcornoque reclama su sitio en el paisaje.

Casi alcanzado el final de la ruta, cerca del manantial, la vegetación se hace más abundante y el olor a zarzas y rosas silvestres más intenso, si cabe. Finalmente, se llega a una fuente de agua que mana de la piedra caliza y encima pueden observar las cuevas características de este enclave.

Ruta Paterna del Campo – Berrocal

La ruta de Paterna del Campo a Berrocal ofrece un recorrido de 32 km con una duración estimada de 8 horas, de tipo lineal y con una dificultad media-alta, siendo transitable en bicicleta.

El itinerario comienza en Paterna del Campo y asciende hacia Berrocal, atravesando olivares, eucaliptales y alcornocales. Durante el trayecto, se pueden observar la Aldea de Tujena, el Castillo de Alpízar (declarado Bien de Interés Cultural) y el Acebuchal de Alpízar (Lugar de Importancia Comunitaria).

En las cumbres de la Cuesta del Carril, se disfrutan de amplias panorámicas de la garganta del río Tinto, la Sierra de Alcántara y la Pata del Caballo, reserva del coto nacional.

El recorrido finaliza en la Plaza de Andalucía de Berrocal, lugar donde se celebran las Fiestas de la Santa Cruz del municipio.

Ruta Manzanilla – Paterna del Campo

La ruta entre Villalba del Alcor y Paterna del Campo ofrece un recorrido de aproximadamente 11 kilómetros, ideal para quienes buscan una experiencia de senderismo que combina naturaleza y patrimonio histórico.

El trayecto comienza en Villalba del Alcor, tomando la carretera de Berrocal. Tras recorrer unos 2,5 km, se abandona esta vía para incorporarse al camino Sevilla-Huelva. A lo largo del recorrido, se atraviesan veredas y caminos rurales, permitiendo observar campos de cultivo que han mantenido su esencia a lo largo de los siglos. La mayor parte del camino presenta una pendiente descendente, facilitando el avance hasta llegar a la vereda de los Aguilones, que conduce directamente a Paterna del Campo.

Al inicio y al final de la ruta, se recomienda visitar los monumentos de ambos municipios. En Villalba del Alcor, destaca la iglesia-fortaleza de San Bartolomé, una construcción de origen almohade declarada Bien de Interés Cultural, y el convento de San Juan Bautista, fundado en 1618 y conocido por su arquitectura y retablos barrocos. En Paterna del Campo, se puede apreciar el castillo de Alpízar, una antigua fortaleza con una portada de estilo almohade, y la ermita de San Isidro Labrador en la aldea de Tujena, que data de 1955 y es centro de una popular romería en mayo.

Finalizado el recorrido, es posible disfrutar de la gastronomía local en Paterna del Campo, conocida por sus cocidos de garbanzos, dulces tradicionales y chacinas.

Ruta Villalba del Alcor – Paterna del Campo

La ruta entre Villalba del Alcor y Paterna del Campo ofrece un recorrido de aproximadamente 11 kilómetros, ideal para quienes buscan una experiencia de senderismo que combina naturaleza y patrimonio histórico.

El trayecto comienza en Villalba del Alcor, tomando la carretera de Berrocal. Tras recorrer unos 2,5 km, se abandona esta vía para incorporarse al camino Sevilla-Huelva. A lo largo del recorrido, se atraviesan veredas y caminos rurales, permitiendo observar campos de cultivo que han mantenido su esencia a lo largo de los siglos. La mayor parte del camino presenta una pendiente descendente, facilitando el avance hasta llegar a la vereda de los Aguilones, que conduce directamente a Paterna del Campo.

Al inicio y al final de la ruta, se recomienda visitar los monumentos de ambos municipios. En Villalba del Alcor, destaca la iglesia-fortaleza de San Bartolomé, una construcción de origen almohade declarada Bien de Interés Cultural, y el convento de San Juan Bautista, fundado en 1618 y conocido por su arquitectura y retablos barrocos. En Paterna del Campo, se puede apreciar el castillo de Alpízar, una antigua fortaleza con una portada de estilo almohade, y la ermita de San Isidro Labrador en la aldea de Tujena, que data de 1955 y es centro de una popular romería en mayo.

Finalizado el recorrido, es posible disfrutar de la gastronomía local en Paterna del Campo, conocida por sus cocidos de garbanzos, dulces tradicionales y chacinas.

Ruta Pata del Caballo

La ruta por el área forestal de la Pata del Caballo es un itinerario lineal de aproximadamente 23 km de dificultad media-alta. Es apta tanto para senderistas como para cicloturistas, aunque algunos tramos presentan condiciones que requieren precaución.

El recorrido comienza en la campiña de Tejada, en la localidad de Paterna del Campo, y se adentra en el núcleo forestal de la Pata del Caballo, una finca de más de 7.000 hectáreas situada en el término municipal de Escacena del Campo. El trayecto transcurre por caminos agrícolas y pistas forestales, atravesando campos de olivares y zonas de vegetación mediterránea, como jaras y encinas. 

A partir del quinto kilómetro, el camino se vuelve pedregoso y se va complicando hasta llegar a la Casa del Carnero. Este es uno de los puntos destacados de la ruta, desde donde se puede disfrutar de vistas panorámicas de la campiña del Condado. Un poco más adelante, por la pista, se podrá tomar la variante corta de la ruta hasta los Pantanos de Castillejos y de allí hasta enlazar con la principal en el cruce de las Gallinas. Si se continúa por la ruta principal, se asciende hasta la Torre del Cejo, uno de los puntos más altos del Condado, que ofrece una de las vistas más impresionantes del entorno.

Un poco más adelante está el desvío del Barranco de los Laureles, , una arboleda catalogada como singular por su valor ecológico; y un poco después la segunda derivación: la casa forestal de Las Contiendas, recientemente restaurada y utilizada para encuentros y reuniones. Son dos opciones muy recomendables si sobran fuerzas. Si no es así, simplemente hay que continuar por la pista forestal, pasando por la Puerta de las Gallinas y La Viguera hasta llegar al final de la ruta: la aldea de Tujena.

Es importante tener en cuenta que algunos tramos del recorrido, especialmente a partir del kilómetro 5, presentan condiciones más exigentes, como caminos pedregosos y zonas húmedas que pueden dificultar el paso de bicicletas.